¿CÓMO RETOMAR HÁBITOS SALUDABLES POST CONFINAMIENTO?

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De marzo a la fecha la mayoría de las personas sufrió cambios en su rutina habitual, lo que se reflejó directamente en la alimentación y en la disminución de la actividad física.  

Retomar la rutina a veces es complejo, especialmente en el marco del desconfinamiento, ya que durante las cuarentenas hubo cambios en los horarios habituales. Estas modificaciones influyeron directamente en la nutrición, básicamente, por el tipo de alimentos que la gente decidió consumir, elecciones que se dieron, muchas veces, debido a la disponibilidad de tiempo.

“Reinsertarnos en las actividades habituales y organizar los horarios es una excelente oportunidad para generar cambios de hábitos en cuanto a la alimentación y poder incluir actividades relacionadas con el deporte para llevar una vida más saludable”, comenta Daniela Marabolí, académica de Nutrición y Dietética de la Universidad San Sebastián.

Para comenzar, se recomienda que el consumo de alimentos sea cada 3 o 4 horas, respetando los tiempos de comida que son desayuno, colación, almuerzo, once y cena. “Con esto se evitarán episodios de ansiedad debido a que con esta frecuencia se mantendrá la saciedad y no se sentirá hambre”, explica la especialista.

Por otro lado, agrega la nutricionista, es clave la inclusión de actividad física durante 30 minutos mínimo 3 veces por semana. Esto “generara que aumentemos el gasto energético y por lo mismo las calorías ingeridas se utilizaran y no se acumularan como grasa. Una alternativa es buscar rutinas simples que puedan realizarse en casa con implementos de uso doméstico”, sugiere.

También es muy importante consumir líquidos para mantener la hidratación, considerando que el agua participa en todos los procesos metabólicos del organismo. Lo ideal es que la elección sea agua propiamente tal o jugos sin azúcar. La recomendación es consumir entre 8-10 vasos de agua en el día, lo que equivale a 2 litros aproximadamente.

“Si detectas que tu consumo de frutas y verduras es bajo comienza a incorporarlas a tu alimentación. La recomendación es de 3 porciones de frutas y 2 de verduras crudas y de distintos colores. Intenta comenzar incorporando una porción más de la que consumes hasta que llegues a lo deseado”, detalla la nutricionista.

Respecto a los cereales como el arroz, el pan y los fideos, siempre es preferible elegir los integrales, “su contenido de fibra contribuye a la saciedad, ayuda a la inmunidad a través de la mantención de la flora bacteriana y contribuye a mejorar la digestión. Además, es importante recordar la inclusión de legumbres en la dieta, la utilización del huevo y la incorporación de pescados como el jurel”.

Finalmente, la académica enfatiza en la gradualidad que debe existir para adoptar estos hábitos. “Siempre es bueno plantearse objetivos pequeños y una vez que se cumplan ir sumando otros de forma progresiva. Si los cambios son paulatinos llegarán a ser permanentes y contribuirán a mejorar la calidad de vida a través de la alimentación”.