COMUNICADO DE PRENSA PACTO GLOBAL, ONU

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 Frente al complejo escenario que vive Chile y el mundo en medio de la crisis
económica, social y humanitaria, expertos a nivel latinoamericano, plantearon
qué para el retorno seguro, se requiere priorizar las políticas y protocolos
estrictos de seguridad y salud en el trabajo donde no hay margen de error.
 La crisis abrió la posibilidad de construir entre todos una institucionalidad
laboral y protección social para el futuro, con la mirada puesta en una nueva
cultura en el mundo del trabajo.

Día a día, la pérdida de puestos laborales se dispara, y casi la mitad de la población
activa mundial podría llegar a perder su fuente de ingreso. Los últimos datos de la OIT
sobre el impacto de la pandemia del COVID-19 en el mercado laboral, revelan su efecto
devastador ya que más de 40 millones de personas podrían quedar desempleadas por la
pandemia en América Latina y el Caribe. Si la crisis persiste, la situación laboral podría
empeorar, amplificando las desigualdades sociales, por ello, el retorno seguro al trabajo,
eso sí, con estrictas medidas de seguridad y protocolos sanitarios es fundamental.
“La crisis está empezando a forjar numerosos cambios en el mundo laboral que serán
permanentes. La pandemia desnudó de forma muy cruda el costo de la informalidad y de
la desigualdad en la mayoría de los mercados laborales en Latinoamérica y los esfuerzos
deben direccionarse hacia la generación de marcos normativos e institucionales que
perfeccionen la protección sociolaboral de los trabajadores, sobre todo de los más
vulnerables”, indicó Gerhard Reinecke, especialista en Políticas de Empleo de la OIT
Cono Sur.
En Chile, la crisis también ha pegado fuerte y el coronavirus ha llevado a la cesantía a
niveles históricos. De hecho, según el INE, el desempleo entre mayo y julio subió
dramáticamente hasta 13,1%, la cifra más alta de la última década, y en doce meses los
ocupados cayeron en 20,6%, lo que equivale a que 1,8 millones de puestos de trabajo se
destruyeron. “Por ello, no hay margen de error para el retorno seguro. Fallar en este

proceso podría significar un desastre aún mayor en lo económico y social, y no debemos
olvidar que detrás de los fríos números, hay rostros que se materializan en familias, en
personas, por ello, para Pacto Global, es muy importante apoyar a las empresas en la
reactivación, impulsando un crecimiento económico inclusivo y sostenible, el trabajo
decente para todos, contribuyendo al cumplimiento de la Agenda 2030, en un momento
en que hemos retrocedido al menos 10 años”, afirma Margarita Ducci, directora ejecutiva
Pacto Global Chile, ONU.
Los expertos coincidieron que Chile ha evidenciado cambios en la forma de trabajar en
pandemia. “Sin duda el mundo del trabajo no va a ser igual, entonces, las empresas
deben focalizar sus esfuerzos en invertir en primer lugar en la seguridad y salud del
trabajo, tanto presencial como en el teletrabajo, hay que capacitar a los líderes de las
organizaciones y también a los colaboradores, e innovar buscando nuevos modelos de
negocios y nuevas alianzas”, afirmó Sonia Gontero, Oficial de Asuntos Económicos de la
CEPAL.
Finalmente, los especialistas concluyeron que en la operación retorno, para que la
reactivación económica y del empleo sea segura y saludable, se requiere priorizar las
políticas de seguridad y salud en el trabajo. La crisis abrió la posibilidad de generar
innovaciones en la institucionalidad laboral y de protección social que deben ser la
transformación y los cimientos de una nueva cultura en el mundo del trabajo.