LOS CINCO ERRORES MÁS COMUNES QUE PONEN EN RIESGO LA SEGURIDAD DE HOGARES Y NEGOCIOS

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  • En el último mes se ha registrado un incremento de un 57% en robos a pequeños locales.
  • Etapas de desconfinamiento permiten mayor movimiento y salidas, quedando las residencias desprotegidas.

 Dejar la casa ‘encargada’ cuando se tiene la necesidad de salir es una vieja y muy buena costumbre que ayuda a proteger la vivienda cuando está desocupada. Las nuevas fases de la cuarentena por el Covid-19 dan cierta flexibilidad y algunos quizás tienen contemplado moverse de su residencia por motivos de reencontrarse en este mes de festividad. Asimismo, hay locales que aún permanecen cerrados, cuyos cuidados no pueden bajar la alerta puesto que, según Verisure, en el último mes se ha detectado un incremento de alrededor del 57% en robos registrados en negocios.

Patricio Bustos, gerente del Área de Monitoreo de la compañía de alarmas, explica que “es importante recordar que las medidas de seguridad están para proteger lo que hay al interior de las viviendas o negocios, por lo tanto, deben monitorear todo el perímetro para así evitar lo más posible el ingreso de delincuentes”. Además, puntualiza en la importancia de construir una sólida red de comunicación y contacto con los vecinos, ya que éstos serán los mejores aliados a la hora de ayudar a detectar actividad delictual en la vivienda o local, especialmente, en ausencia de los residentes y dueños.

Por esa razón resulta muy relevante conocer los cinco errores más comunes que afectan la seguridad de estos inmuebles para prestar atención y reforzar medidas:

1.- Seguridad perimetral debilitada: Entendemos por seguridad perimetral todo lo que rodea a la residencia, como la reja o los muros que separan la propiedad de la casa vecina. Una reja oxidada o con un portón que cierra mal es un punto débil que facilita el acceso de ladrones. Por eso, si se detectan problemas de este tipo, es crucial reparar y asegurar muros y rejas que protegen la propiedad, puesto que es probable que algún delincuente haya detectado esa falla y pretenda utilizarla a su favor.

2.- Alarma no conectada: De nada sirve tener alarma y no conectarla. La función de la alarma sólo se cumple si está correctamente activada. Asimismo, es importante tener el plan de acción actualizado (contactos registrados ante una emergencia) para que en caso de riesgo, el proveedor de su alarma pueda ubicarlo rápidamente y proceder según corresponda.

3.- Correspondencia en evidencia: Nada deja más en claro que hay una vivienda sin sus ocupantes que ver correspondencia y diarios acumulados en la entrada. Nuevamente, la relación con los vecinos es clave. Pedirle a alguien que vaya a recoger las cuentas de agua, luz y gas que llegan a casa o las cartas del banco, ayuda a que se vea actividad en casa. Lo mismo pasa con el jardín: regar las plantas e incluso cortar el pasto es básico para que no se note la ausencia.

4.- Luces y el factor sorpresa: Las luces con sensor de movimiento han sido de gran ayuda a la hora de disuadir a potenciales ladrones al acercarse a una casa que puede o no estar deshabitada. Pero resultan fáciles de detectar estudiando los movimientos y ángulos, por lo que eventualmente el ladrón podría buscar otro sector por donde ingresar y burlar la iluminación de seguridad. Por eso es recomendable contar con temporizadores para las luces interiores y programarlas para diferentes horarios, manteniendo el ‘factor sorpresa’ activo y así generar duda en el delincuente sobre si actuar o no.

5.- Redes sociales: A través de las redes sociales abrimos la puerta hacia nuestra intimidad y los delincuentes aprenden mucho sobre nosotros: cómo es nuestra casa, dónde trabajamos, quienes componen nuestra familia, etc. Así que hay que tener mucho cuidado con lo que se comparte y cuándo se hace, siendo aconsejable comentarlo con un círculo estricto de confianza o cuando esté de regreso.

Por lo anterior, el gerente del Área de Monitoreo de Verisure sostiene que una combinación de sistemas de monitoreo (alarma, cámaras), buena iluminación perimetral y red de contacto con vecinos es la receta ideal para proteger una vivienda, especialmente, en el caso de residencias independientes. “Cuando se trata de casas en condominios, la seguridad perimetral del complejo debe ser óptima, con cámaras y accesos controlados, además de guardias que tomen nota de quiénes ingresan y salen del reciento”, afirma Bustos. Para departamentos, “la seguridad radica más en filtrar quiénes ingresan, ya que los puntos de acceso son más limitados y hay un conserje que registra las visitas. Habitualmente, los delitos en departamentos están relacionados con información previa entregada a los delincuentes por alguien que tuvo acceso a esa residencia”, precisa, por lo que es fundamental que existan sistemas de registro y aviso a residentes y que nunca ingrese una visita sin la autorización desde el departamento”.

En el caso de los negocios, “resulta clave contar con monitoreo de seguridad con aplicaciones móviles, para poder realizar seguimiento en todo momento  a lo que ocurre en el lugar, en especial, cuando están cerrados” concluye el experto.