¿SABES QUÉ ES LA QUÍMICA COSMÉTICA?

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Conocer para qué sirven los componentes de los productos de belleza que se utilizan a diario es relevante a la hora de entregar un cuidado apropiado a nuestra piel.

El uso de cosméticos y dermocosméticos se ha masificado en los últimos años. Hoy son elementos de primera necesidad, ya que se ha entendido que el cuidado adecuado e íntegro de la piel –el órgano más extenso y expuesto de nuestro organismo-, reporta importantes beneficios para nuestra salud y bienestar. 

Paula Molina, químico farmacéutico de Farmacias Ahumada, señala la relevancia de la química cosmética para conocer las características de los componentes que forman parte de los productos de belleza, ya que ayuda a ser consciente de los beneficios y elegir lo que mejor se adapte a las necesidades de cada persona. “La piel es un órgano complejo que cumple con importantes misiones dentro del esquema metabólico, además de ser un reflejo del funcionamiento interno de nuestro organismo, por lo que hay que saber qué aplicamos en ella y tener un cuidado especial para mantenerla sana”, agrega.

Actualmente, existen una serie de sustancias que encontramos en estos productos y la química cosmética nos ayuda a saber qué son y cómo nos ayudan. Algunas de las más populares son:

  • Ácido hialurónico: Es un componente que se presenta de forma natural en la piel y se va perdiendo con los años. Una de sus principales funciones es transportar nutrientes esenciales a las células, retener agua y proteger la cohesión del tejido epitelial contra factores externos. “Es un ingrediente anti-edad que hidrata, rellena y da volumen, ayudando a reducir arrugas”, indica Molina.
  • Urea: Es una sustancia que se encuentra de forma natural en nuestro organismo, formándose en el hígado y como resultado de una buena acción metabólica. Aporta beneficios en la dermis y epidermis, entregando una hidratación profunda. De acuerdo a la farmacéutica, “además ayuda a eliminar el exceso de células muertas, la descamación y activa el sistema inmune de la piel, haciéndola ideal para pieles con necesidades especiales, como la de los diabéticos”, señala.  
  • Vitamina C: No sólo ayuda en la formación de hormonas, neurotransmisores y caritina –para generar energía en el organismo-, o en el reforzamiento del sistema inmune. Esta vitamina ayuda a reducir las líneas de expresión y arrugas, además de activar la síntesis del colágeno y ayudar en la reparación de la dermis.
  • Retinol: “Es un derivado de la vitamina A y es el activo cosmético con más estudios científicos que avalan su eficiencia para mejorar la textura de la piel”, acota Molina. En este sentido,  y ayuda a minimizar líneas de expresión, disminuye las arrugas y los pliegues producidos por la pérdida de firmeza, además de uniformar el tono de la piel. 
  • Ácido salicílico: Se considera un componente queratolítico, que causa el ablandamiento y desprendimiento de la capa superior de las células, entregando una exfoliación profunda y aportando a la renovación celular. Es uno de los principales componentes para el tratamiento del acné o enfermedades como la psoriasis. 
  • Carbón activo: Es un mineral de origen vegetal muy eficaz para absorber toxinas, productos químicos y toda clase de desechos en nuestra piel. Según Molina, “es un limpiador en profundidad ya que cuenta con un gran poder de absorción del aceite. Por esto, actualmente está presente en muchos productos para el tratamiento del acné y pieles grasas”. 

Asimismo, hay que recordar que la salud de nuestra piel no sólo depende de los químicos que apliquemos en ella, sino que también de ejecutar una rutina diaria con los productos adecuados para rostro y cuerpo: exfoliación, limpieza, hidratación, y protección. “Además, la alimentación juega un rol fundamental. Beber, por lo menos, dos litros de agua diaria e incorporar alimentos ricos en vitaminas y minerales ayudará a conseguir una piel saludable”, añade Molina.

Por último, la facultativa recalca la importancia de consultar con un especialista antes de utilizar cualquiera de estos productos, sobre todo si una persona enfrenta problemas con la piel. “De esta forma, se obtendrán mayores y mejores resultados de una forma mucho más segura. No sólo se trata de verse bien, sino de sentirse y estar saludable”, finaliza.