CÓMO RETENER A LAS EMPRESAS QUE ARRIENDAN OFICINAS EN TIEMPOS DE COVID

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Absorción de metros cuadrados, precios y vacancia han sido los factores que más se han abordado en los medios respecto del escenario que enfrentan las oficinas Clase A, en el contexto de la pandemia por el Coronavirus, porque –sin dudas- es uno de los segmentos que se ha visto afectado. Evidentemente, los nuevos estándares de distanciamiento social para la prevención del virus y la consolidación del teletrabajo van a modificar la realidad de esta industria, tanto desde la perspectiva de las empresas que ocupan los espacios, como para los dueños de estos edificios.

En ese sentido, es importante que los inversionistas que actualmente están en este mercado –fondos de inversión, family offices y compañías de seguros mayoritariamente- comiencen a tomar decisiones correctamente respaldadas y en línea a poder retener a las compañías arrendatarias y atraer a nuevas. Por ejemplo, aumentar la flexibilidad en el marco de los contratos de arriendos. Los beneficios demostrados  por el teletrabajo han generado que muchas empresas estén reevaluando la superficie de oficinas que necesitan para operar. Y dado que el proceso de transición hacia un nuevo ecosistema que incluya al hogar y la oficina no será lineal ni inmediato, mientras más flexible sea el propietario, mejor se podrá adaptar a las necesidades de las compañías arrendatarias y retenerlas.

Asimismo, se recomienda considerar la reubicación de las empresas dentro del edificio con el fin de optimizar los espacios; buscar la consolidación de las compañías propietarias que podrán arrendar o vender los espacios vacíos; la adaptabilidad de los edificios y por el lado de las iniciativas más operacionales, la segmentación del aire acondicionado y la electricidad, entre otras.

Por otra parte, mejorar la experiencia de las compañías que ocupan las oficinas también puede ayudar a incrementar cómo perciben su valor, manteniendo un contacto periódico con éstas para verificar su satisfacción y fidelizarlas, y repensar los servicios del edificio. Se pueden ofrecer zonas especiales o amenities que hagan destacar al inmueble –como un lobby con wifi, espacios de espera cómodos, gimnasio, auditorio, servicios gastronómicos o cajeros automáticos- y una infraestructura segura con espacios que cuiden la salud –como tecnología contactless en ingresos y ascensores, iluminación sensible al movimiento y apertura automática de puertas en espacios comunes-. Además, se pueden llevar a cabo programas de bienestar, que pueden ser generales –relajación y yoga-, actividades físicas –spinning y entrenamiento funcional-, instancias de afinidad entre los usuarios –salidas grupales, compromiso con causas benéficas y propuestas artísticas-.

En otro ámbito, hay que tener presente que la necesidad de distanciamiento social provocó cambios en la movilidad hacia y desde el lugar de trabajo. En ese marco, es importante considerar opciones como servicio de transporte empresarial; estacionamiento de vehículos privados; más lugares de guardado de bicicletas y motos; y zonas de carga de vehículos eléctricos.

Finalmente, los desafíos económicos post pandemia hacen que para las empresas ocupantes sea muy importante la optimización de los recursos financieros y, probablemente requieran utilizar la caja para gestionar su negocio principal, por lo tanto  evitarán las inversiones de capital en sus espacios de trabajo. Por ello, una alternativa podría ser ofrecer el financiamiento de la construcción de las oficinas, donde los dueños de los edificios pueden proveer el capital necesario para implementar los diseños de oficinas que los ocupantes requieren. Esta es una práctica que puede verse por ejemplo en la industria de los centros comerciales.

En definitiva, revisar en cada una de estas iniciativas, que apuntan directamente a beneficiar a las empresas que ocupan las oficinas es, sin duda, un paso relevante para poder fidelizarlas en un contexto tan complejo a nivel mundial. Además, el potenciar las condiciones que determinan la relación de los dueños de estos edificios con sus arrendatarios es la lección más valiosa que nos deja la experiencia en los demás países y, en esa línea, es importante seguir el ejemplo.

Felipe Riveros, Broker de Cushman & Wakefield Chile.