¿CÓMO ALIMENTARSE SI SE CONTAGIA CON COVID-19?

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Carolina Oyarzo, Directora de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Católica del Maule sede Curicó. 

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Primero debemos tener claro que no hay evidencia científica sobre alimentos que al ser consumidos eviten el contagio por Coronavirus, sin embargo, un estado nutricional normal sumado a una adecuada nutrición es fundamental para poder enfrentar de mejor manera esta patología, protegiendo en forma significativa a las personas durante el proceso de la enfermedad.

Es importante que la alimentación se vaya adecuando a la evolución de la enfermedad, pues existen pacientes que solo cursan el Covid-19 como una gripe, sin embargo, otros casos presentan mayores complicaciones

 En casos leves donde los pacientes puedan ser tratados en forma domiciliaria, se debe evaluar la presencia de fiebre, síntomas gastrointestinales y reducción del apetito, especialmente en adultos mayores, para aportar de esta forma una adecuada cantidad de macronutrientes (proteínas, lípidos, carbohidratos), micronutrientes (Vitaminas, minerales) y agua.

La alimentación se puede modificar a consistencias blandas, temperaturas medias (evitando extremos), facilitando la ingesta y evitando mayor esfuerzo para el organismo al alimentarse, se debe consumir abundantes líquidos (1.5 a 2 litros de agua como mínimo) pues en caso de fiebre, esta produce importantes pérdidas de líquido en el organismo. Se sugiere almacenar como medida preventiva bebidas isotónicas en caso de presentar síntomas gastrointestinales como diarreas.

La alimentación debe ser balanceada conservando los horarios o fraccionándolos según cada caso y así asegurar un adecuado aporte de energía, y micronutrientes, fortaleciendo el sistema inmune. Por ejemplo, consumir 3 porciones de verduras y 2 de frutas (crudas o cocidas) las que aportan vitaminas y minerales, incorporar cereales integrales, legumbres (según tolerancia) y carnes como pollo, vacuno y pescado, éste último aporta omega 3 los cuales tienen acción antiinflamatoria. 

Así mismo es beneficioso para reestablecer el equilibrio de la flora intestinal, el consumo de yogurt y probióticos, tanto en bebidas lácteas o kéfir, que puede verse comprometida por la enfermedad o su tratamiento medicamentoso.

Se deberían evitar durante este periodo, el consumo de alimentos irritantes de las vías digestivas como ají, frituras, exceso de condimentos, grasas saturadas y alcohol, ya que podría acentuar las molestias respiratorias y gastrointestinales.

En caso de presentar alguna patología crónica debe solicitar atención nutricional para abordar de forma personalizada cada situación.

Considerar adicionalmente el evitar comprar alimentos listos para consumo en lugares no autorizados y preparar alimentos en casa para la alimentación diaria de toda la familia adoptando las medidas de higiene necesarias en la manipulación de alimentos. 

Por último, destacar que un estado nutricional adecuado es fundamental para estar preparados ante amenazas externas, y los estilos de vida saludables sostenidos en el tiempo favorecen que nuestro sistema inmunitario pueda actuar de mejor manera. 

“Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente el pensamiento de la Universidad Católica del Maule”.