RAZONES PARA VACUNARSE CONTRA EL SARS-COV-2

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Desde la Facultad de Medicina de la Universidad Católica del Maule, investigadores entregaron excelentes argumentos para no temerle a efectos adversos de la inoculación.

La Organización Mundial de la Salud, estableció que la vacuna será la herramienta para el control de la pandemia, a causa del virus SARS-CoV-2, sin embargo, pese a que la mayoría de la población está expectante esperando la suministración de sus dosis, existe un grupo indeterminado de personas que, por distintas razones, y no siempre con evidencias científicas, desconfía de esta estrategia sanitaria.

A ese grupo, se dirigió el Dr. Matthias Piesche, quien es académico de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica del Maule, y actualmente trabaja en inmunoterapia contra el cáncer, por lo que ha estudiado de cerca todo el avance que ha tenido la vacuna contra el SARS-CoV-2. 

En su argumentación el académico explicó la seguridad que tiene la vacuna, pese al corto tiempo en que fue elaborada, exponiendo cinco argumentos. “Una vacuna puede tardar 10 años en ser aprobada. La vacuna desarrollada más rápidamente antes del SARS-CoV-2 fue contra las paperas, que tomó 4 años. La razón para crear una vacuna contra el SARS-CoV-2 en menos de 1 año fue posible debido a varios factores”, dijo, planteando que el primero es que “Investigadores de todo el mundo trabajaron juntos para desarrollar una vacuna, lo que ha permitido que actualmente haya más de 200 posibles vacunas en desarrollo contra el SARS-CoV-2”. 

“Lo segundo es que los gobiernos y las agencias de financiamiento privadas proporcionaron miles de millones de dólares para desarrollar estas vacunas”, destacó luego el Dr. Piesche, agregando que “Lo tercero es que las autoridades que suelen aprobar los ensayos clínicos (FDA en EE.UU.) priorizaron la evaluación de la vacuna contra el SARS-CoV-2, posponiendo el estudio de ensayos para otras enfermedades”. 

Otro aspecto relevante que posibilitó el tener la vacuna tan rápidamente es que tal como lo dijo el Dr. Piesche “Hubo muchos voluntarios que participaron en los ensayos clínicos, lo cual generalmente es un problema en otros ensayos clínicos, y finalmente como un quinto argumento es que esos ensayos clínicos también pueden combinarse. Los dos últimos son especialmente importantes para analizar los posibles efectos secundarios”. 

“En los ensayos de fase III participaron más de 40.000 voluntarios para la vacuna Biontech/ Pfizer y más de 30.000 voluntarios para la vacuna Moderna y los ensayos también incluyeron voluntarios mayores de 75 años. Con esta cantidad de participantes, se podrían haber detectado eventos adversos graves”, detalló.

Haciendo hincapié en este último punto, el de los ensayos clínicos en sus distintas fases, la Dra. Andrea Huidobro, académica del Depto. de Ciencias Preclínicas de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica del Maule, aclaró que “En el caso de COVID se realizaron prácticamente de manera simultánea todas estas fases y duraron 3 a 9 meses cada una, además, la fase preclínica, estaba muy avanzada, gracias a los estudios de vacunas contra otros coronavirus como el MERS CoV. De todas maneras, las reacciones adversas son más frecuentes en los primeros días o meses después de la vacunación, por lo que es poco probable que aparezcan más complicaciones que las ya descritas”. 

Sin embargo, luego la doctora expuso que las vacunas de ARN como lo son Moderna y Pfeizer “son de tecnologías nuevas y no hay experiencia al respecto, por lo que deberemos esperar que pase el tiempo para evaluar su seguridad a largo plazo. Para evaluar seguridad en fase IV, que es cuando ya está vacunándose a la población, existe una entidad llamada Sistema de Reporte de Efectos Adversos de Vacunas (VAERS por su sigla en inglés) donde se reportan todos los efectos adversos de todas las vacunas y el Centro de Control de Enfermedades (CDC de EE.UU.) que tiene una aplicación para reportar inmediatamente efectos adversos en las personas vacunadas contra COVID. El seguimiento de entidades como estas, nos dirá cuán seguras son estas nuevas vacunas”, expresó.

El llamado es a vacunarse

Por todo lo expuesto recientemente por los académicos de la Facultad de Medicina de la UCM, ambos hicieron un llamado a que todos los que puedan reciban sus dosis de vacunas, una vez que estén disponibles.

“Recomiendo encarecidamente que se vacunen todas las personas que puedan, ya que esta es la única forma de detener la pandemia y volver a una vida normal. Asimismo, debemos asegurarnos de que nuestros ciudadanos más vulnerables no estén expuestos al virus. Una posibilidad puede ser que las personas que han optado por no vacunarse presenten un test de SARS-CoV-2 negativo antes de visitar hogares de ancianos o lugares donde se encuentren personas que no pueden ser vacunadas por tener ya una condición de riesgo”, propuso el científico Dr. Matthias Piesche.

Mientras que la Dra. Huidobro sostuvo que “Debe aconsejarse la vacunación, ya que es la única manera de controlar y eventualmente terminar con esta epidemia y los efectos adversos hasta ahora, parecen razonables, es decir, mucho menores que el riesgo de no vacunarse y en general no se trata de eventos severos ni permanentes”, finalizó.