CHILE Y LA REGULACIÓN DE LOS NEURODERECHOS

0
48

Dra. Chiara Saracini y Dr. Boris Lucero, académicos e investigadores del Centro de Investigación en Neuropsicología y Neurociencias Cognitivas (CINPSI Neurocog) de la Universidad Católica del Maule.

La Cámara del Senado de Chile, está trabajando desde hace un tiempo a través de la comisión “Desafíos del Futuro” para incluir los neuroderechos en la Constitución.

Desde el Centro de Investigación en Neuropsicología y Neurociencias Cognitivas (CINPSI Neurocog) de la Universidad Católica del Maule, hemos colaborado en todas las instancias a las que nos han convocado y celebramos estos avances orientados a proteger la integridad y la indemnidad mental sobre el avance de las Neurotecnologías  e incluir los neuroderechos entre los derechos constitucionales fundamentales. 

Somos muchos los expertos de diferentes disciplinas que estamos participando desde hace varios meses en esto a través de un proceso de discusión, teniendo como resultado a la fecha la promulgación del artículo 19, donde se incluyen los neuroderechos. El siguiente paso es generar una redacción de manera más específica de los puntos que incluirá el marco legal, para que tenga aplicabilidad dentro de las situaciones sociales y de la condición actual de la tecnología, previendo distintos escenarios futuros también y su compatibilidad con otras regulaciones. Cabe destacar que todo este esfuerzo implica un desarrollo pionero a nivel mundial, siendo Chile el primer país que incluye los neuroderechos en su constitución.

El proyecto de ley chileno ha intentado plasmar los cinco neuroderechos para la regulación de la neurotecnología propuestos originalmente por el neurocientífico Dr. Rafael Yuste, quien acuñó la palabra “Neuroderechos”, es el director de la “Iniciativa de los Neuroderechos” de la Columbia University de Nueva York (NRI, NeuroRights Initiative), y actuamente está patrocinando el esfuerzo de la comisión del Senado chileno, que son: el derecho a la identidad personal; al libre albedrío; a la privacidad mental; al acceso equitativo para las tecnologías para el aumento de la capacidad cognitiva; y a la protección contra los sesgos de los algoritmos. 

Creemos firmemente que esta iniciativa brindará mayor protección a las personas y a nuestra sociedad, estando actualmente en una situación de vulnerabilidad frente al vertiginoso desarrollo de la Neurociencia y de la Neurotecnología y del manejo de datos personales a través de algoritmos que involucran nuestra conducta y el funcionamiento de nuestro sistema nervioso.

“Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente el pensamiento de la Universidad Católica del Maule”.