PROCESO DE ONBOARDING: CONOZCA EN QUÉ CONSISTE Y CUÁLES SON SUS ETAPAS

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Desde HumanNet abordaron los aspectos principales de este tipo de programa que busca integrar con éxito a las nuevas contrataciones y que cada vez está siendo más utilizado en Chile.

Santiago, Chile, 24 de mayo de 2021.- A diferencia de la clásica inducción, que es un proceso de corta duración, de carácter general, con foco en lo informativo y que se realiza en un solo sentido (desde la compañía hacia el empleado), un programa de Onboarding bien llevado se caracteriza por tener una duración mayor, ser más planificado, completo, personalizado y por implicar una fuerte interacción entre la organización y el nuevo colaborador.

Así lo destaca Andrés Cardemil, director de HumanNet, quien sostiene que la modalidad del Onboarding está penetrando más en las empresas, lo que se explica por los múltiples beneficios que puede entregar a una organización en el ámbito de la gestión de los recursos humanos.

“Este proceso lo que busca, de alguna manera, es ponerse en el lugar del trabajador recién contratado quien, si bien posee una idea general del puesto que ocupará y de la organización a la que se integra, desconoce muchos detalles sobre ellos y viene con los nervios propios de cualquier persona que comienza a trabajar en una nueva compañía”.

En este sentido agrega que, si el proceso de Onboarding se lleva a cabo de manera adecuada, la compañía contará con empleados que conocerán muy bien su cargo, a sus compañeros y clientes, así como la cultura, políticas, procesos y normas organizacionales, todo lo cual se traducirá en un mejor desempeño y un alto compromiso con su empresa.

PRINCIPALES FASES

El director de HumanNet expresa que son diversas las etapas que incluye el Onboarding, siendo las principales las siguientes:

  1. Trámites de contratación. Se refiere a todo el papeleo necesario para que el recién llegado pueda revisar las condiciones de su contrato (funciones, sueldo, beneficios, etc.) y firmarlo, formalizando de esta manera su relación laboral. La recomendación es que esta fase sea lo más simple y rápida posible para evitar que el nuevo empleado se desencante de la organización, por su excesiva burocracia. Ideal es poder contar con plataformas tecnológicas para la gestión de la documentación y las firmas, en forma digital.
  2. Bienvenida Formal. Esta debe prepararse con anticipación a la llegada del nuevo colaborador, al menos una semana antes. La idea es que el primer día el recién llegado sea recibido por su jefe y compañeros, conozca su puesto de trabajo, cuente con anexo telefónico y correo electrónico, tenga a mano las actividades y tareas de su primera semana, y pueda aclarar todas las dudas relativas a las funciones y responsabilidades de su cargo. Siempre que sea posible, lo recomendable es que durante las primeras semanas lo apoye y oriente un colega con más experiencia.
  3. Información de la empresa y cultura organizacional. Acá se debe sumergir al nuevo colaborador en la historia, cultura y valores de la compañía, con el fin de conocer los aspectos esenciales de ella y aquellos hitos y relatos que trascienden en el tiempo.
  4. Políticas y reglamentos de la empresa. En esta etapa se entrega al trabajador toda la información relevante acerca de las normas y principios que rigen en la organización y que se relacionan con diferentes aspectos, tales como la manera de trabajar y teletrabajar, la convivencia en la oficina, la forma de vestir, los procedimientos que se deben seguir, etc.
  5. Descripción del puesto laboral. En esta fase se hace una inmersión profunda al nuevo empleado en todas las funciones y responsabilidades de su cargo, así como en todos los procesos relacionados con su puesto.
  6. Equipo de trabajo. Involucra la presentación e interacción con los miembros del equipo del que formará parte. El objetivo es que vaya conociendo y compenetrándose con sus compañeros y participando en reuniones, con el fin de desarrollar sinergias profesionales.
  7. Aprendizaje y capacitaciones. Implica entrenar al nuevo integrante en el uso de aquellas herramientas, sistemas y/o softwares que deba usar para el cumplimiento de las tareas que debe realizar.
  8. Evaluación de desempeño. Comprende la forma en que la organización medirá el desempeño del nuevo empleado y el logro de los objetivos fijados, ya sea en el corto, mediano y largo plazo.

Andrés Cardemil destaca que algunas de estas fases pueden llevarse a cabo en forma paralela durante el programa de Onboarding y que, en ese lapso de tiempo que puede llegar a 90 días, es fundamental solicitar retroalimentación al nuevo colaborador para así conocer su impresión sobre la organización y el proceso en el que está participando.