EGRESADA DE LA UCM FUE LA PRIMERA ARBITRA DE TAEKWONDO DE CHILE EN PARTICIPAR EN JUEGOS OLÍMPICOS

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Gracias a su esfuerzo, disciplina y espíritu de servicio, Dania Paz González Cancino, ha logrado alcanzar las metas trazadas en su vida profesional y que le permitieron llegar a la máxima cita deportiva vivida recientemente al otro lado del mundo en Tocio, Japón.

Hablar con la profesora Dania González Cancino es llenarse de motivación, de saber que todo aquello que una persona se proponga en la vida puede alcanzarlo. Oriunda de Talca, en 1997 su vida quedó ligada al Taekwondo. En 2012 dejó el combate motivada por su maestro Mario Mandel, abrazando el arbitraje, un camino de sacrificio, disciplina y constancia, pero como ella misma expresó está también colmado de grandes satisfacciones. 

Justamente una de esas retribuciones ha sido ser árbitro en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, dejando en alto la bandera chilena.  “Ha sido un sueño estar en los juegos olímpicos, una experiencia inolvidable”, expresó Dania con una enorme sonrisa. 

Era cinturón verde cuando conoció el arbitraje, el cual le encantó inmediatamente. “A finales de 1999 tuve la edad y el grado requerido para acceder al grupo nacional de arbitraje. Fue un tiempo de mucho esfuerzo, porque compaginaba mi trabajo de árbitro con mis estudios universitarios. La carrera de árbitro requiere dedicación, en especial los fines de semana. Además, yo era muy tímida, pero el arbitraje me ayudó a ganar seguridad. Fui poco a poco hasta que lo convertí en mi carrera”, comentó la egresada de la UCM. 

En 2012 Diana pasó a ser maestra internacional, y, en 2017 recibió el llamado de la Federación Mundial. “En ese entonces, nunca pensé que llegaría a los Juegos Olímpicos. Hasta que en 2019 se hizo el campamento para los juegos olímpicos donde participamos tres chilenos. Yo quería ir, estudié y me esforcé muchísimo, fue estresante, mucho más que cuando presenté el examen de grado de la carrera de Pedagogía en Educación Física. Cuando quedé no lo podía creer, porque éramos 50 árbitros luchando por llegar, gente muy preparada”, dijo. 

Asimismo, la deportista UCM contó que se sintió muy agradecida de la confianza que en ella depositaron. “Mi jefe no me mandó a una eliminatoria. De hecho, en mi primer combate entró una medalla de bronce. Por ello doy gracias a Dios, por esta oportunidad”, expresó. 

A modo de consejo dirigido a quienes tienen en mente dedicarse al arbitraje, Dania señaló que “Es una carrera que requiere de mucho esfuerzo, pero que es muy gratificante.  A quien le gusta el Taekwondo o le gusta el arbitraje le digo que lo intente, no es inalcanzable, todo lo podemos lograr con empeño. Y, si quiere ser árbitro internacional hay que ponerle más estudio y empeño, porque nos evalúan continuamente. Es un enorme desafío y un orgullo representar a nuestro país”, afirmó. 

Sobre sus metas luego de este importante hito en su carrera, Dania ahora está enfocada en volver a los próximos juegos olímpicos, para lo cual ya se encuentra trabajando.

“Siempre me he sentido respetada entre mis pares. Ha existido machismo en el mundo del Taekwondo y del arbitraje, pero es algo que se ha superado. Somos pocas las árbitros mujeres en Chile, no así en el mundo. Lo comprobé en los Juegos Olímpicos, podría decir que ya somos 50 y 50. Así que en estos tiempos se ha dado una importante apertura a las mujeres dentro del mundo del deporte, eso sí debemos seguir avanzando para una mayor participación de las mujeres en el arbitraje chileno”, agregó la profesional de la educación.

Espíritu de servicio UCM

 “La Educación Física es mi pasión, amo mi carrera. Yo desde que me levanto hasta que me acuesto soy profesora, y eso lo aprendí con mis profesores de la Escuela de Pedagogía en Educación Física de la Universidad Católica del Maule”, afirmó la profesora.

“Recuerdo con mucho respeto a mis profesores de la Escuela en la UCM, los valoro mucho, ellos me enseñaron a ser profesora, porque realizaban sus clases con verdadera vocación y entrega (…) Nos exigían, pero a su vez ellos daban lo mejor de sí. Por eso nunca voy a pensar en un profesor de Educación Física que se ponga en medio de la cancha con un silbato”.

Dania González agregó al respecto que “Yo hago clases particulares y sigo la misma línea que me enseñaron mis profesores de la UCM. Para mí los alumnos no son números, son personas, les conozco a cada uno por sus nombres y todo lo que les exijo lo tengo que demostrar primero yo”, sostuvo.