LA IMPORTANCIA DEL APEGO Y LA LACTANCIA MATERNA EN LOS PRIMEROS MOMENTOS DE VIDA

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Por: Eugenia Nieva, Gerente de Marketing de Kimberly-Clark Chile. 

La pandemia global de COVID 19 modificó e impactó la vida de las personas en todo ámbito, incluso a los recién nacidos. Esto porque, la situación sanitaria en Chile ha implicado que las instituciones que atienden a las mujeres embarazadas hayan adaptado sus protocolos de atención evitando el contacto piel con piel con los recién nacidos para contener la propagación del virus.

Pero dada la novedad del escenario del COVID-19, no existe un protocolo general en estas materias y cada institución responde a los requerimientos según su contexto. Lamentablemente, esto va en desmedro del apego que pueden desarrollar los bebés con sus madres, padres o cuidadores. 

Según las últimas estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se podrían salvar hasta 125.000 vidas si se sigue realizando el contacto piel con piel, de acuerdo con una investigación publicada en la revista EclinicalMedicine. “Se ha demostrado que estos cuidados reducen la mortalidad infantil hasta en un 40%; la hipotermia en más de un 70% y las infecciones graves en un 65%”.

Esto porque el contacto piel con piel durante los primeros minutos de vida del infante es de suma importancia, puesto que aumenta el éxito de la lactancia materna, mejora los niveles de oxígeno, el aumento de peso y el sueño. Además, ayuda a un desarrollo cerebral saludable, mejora la regulación de la temperatura corporal y la frecuencia cardiaca; y reduce el stress y las enfermedades, según otros estudios realizados por Norholt en 2020 y Bergman en 2014.

“La promoción de estas prácticas tiene en cuenta el papel de la lactancia materna y el contacto piel con piel en la regulación fisiológica, la calidad del sueño, la salud, el desarrollo del bebé y la reducción del riesgo de mortalidad, además de desencadenar nuevos circuitos neuronales en la madre para proporcionar cuidados y protección”, indican.

Por todos estos beneficios es que la OMS y UNICEF proclamaron oficialmente -en 1992- la Semana de la Lactancia, que se conmemora durante el 1 y 7 de agosto en más de 170 países, con el fin de proteger, promover y respaldar la lactancia materna. 

En Kimberly – Clark, a través de nuestra marca Huggies, reafirmamos nuestro compromiso por apoyar diferentes iniciativas que contribuyan a mejorar esta realidad. Creemos en el poder de los abrazos y por eso buscamos aportar en el fortalecimiento de los sistemas de salud en distintos países de Latinoamérica, y a crear entornos amigables para los bebés y las madres a través de diferentes iniciativas colaborativas que ya estamos llevando a cabo. 

El compromiso y el apoyo que nosotros – como compañía – brindamos a estas iniciativas es motivo de orgullo para cada una de las personas que trabajan en Kimberly – Clark, y es por eso que los queremos invitar a celebrar con nosotros La Semana de la Lactancia.