¡LAS ALERGIAS PUEDEN DERIVAR EN OTITIS!

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Con la llegada de la primavera, hay que tener cuidado, porque las alergias estacionales provocan síntomas (tos, ojos irritados, mucosidad y problemas respiratorios) que pueden desencadenar problemas auditivos.

Llega septiembre y la primavera empieza a dar sus primeras señales. Las personas alérgicas comienzan a sentir las consecuencias del cambio de estación en su sistema inmunológico. Los ojos y la nariz son los órganos que más se ven afectados con los alérgenos propios de esta época, como el polen o el polvo, pero el oído también forma parte de los perjudicados. Por ejemplo, en algunos pacientes con dermatitis atópica o con rinoconjuntivitis estacional se han constatado episodios de picores en el conducto auditivo externo y eccemas (sequedad).

Belén Reyes, fonoaudióloga y Retail Trainer de GAES Chile, comenta que las vías respiratorias se inflaman a la vez que aumenta la cantidad de mucosidad favoreciendo un caldo de cultivo para sufrir una otitis. “La función de las trompas de Eustaquio (el conducto que comunica la cavidad bucal con el oído) es equilibrar la presión dentro del oído medio para proteger el tímpano; si estas se obstruyen, lo primero que se produce es una sensación de taponamiento que puede desembocar en una otitis”, señala.

En el proceso de congestión alérgica también aumenta considerablemente la frecuencia de los estornudos y éstos pueden ser un factor de riesgo para nuestro oído. “Si los reprimimos o retenemos podemos producir un aumento de presión en la nariz y la garganta que puede pasar a los oídos, haciendo además que pasen bacterias a su interior y puedan provocar una infección. También, pueden llegar a provocar fístulas laberínticas que repercuten en la capacidad auditiva”, comenta la especialista.

Aunque no se trata de algo doloroso, sí es molesto. Esta situación es más frecuente entre los niños ya que en ellos las trompas de Eustaquio aún no están desarrolladas completamente. Como los niños no suelen quejarse de un oído tapado, hay que detectarlo observando su comportamiento “Suben el volumen de la televisión y otros dispositivos, no contestan cuando se les llama o dejan de poner atención en clase” afirma Reyes.

Lo normal es que estos episodios de oídos tapados desaparezcan por sí solos. No obstante, los padres deben estar atentos ya que si la mucosidad que llega al oído, procedente de la nariz o del propio oído, no se elimina, puede llegar a inflamar el oído medio ocasionando dolor y supuraciones ocasionando una otitis media. Cuando la situación persiste o hay dolor en los oídos, lo aconsejable es visitar al médico.

“Un adecuado control de las alergias, evitará la aparición de inflamaciones e infecciones en el oído, que pueden provocar molestias como mareos, pérdida de equilibrio, sensación de presión o taponamiento e, incluso, pérdida de audición”, aconseja Reyes.