CHILE: CINCO CLAVES PARA SOBREVIVIR A LOS MODELOS HÍBRIDOS EN EDUCACIÓN

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Alumnos de toda América Latina están regresando a clases presenciales. Si bien la pandemia está lejos de haberse resuelto, la preocupación por los aprendizajes ha exigido a los Estados encontrar maneras de generar y fortalecer esquemas que combinen instancias virtuales y presenciales para garantizar continuidad pedagógica y permitir que los niños y adolescentes puedan seguir aprendiendo.

Según datos de Unicef, el 97% de los estudiantes de la región han perdido un promedio de 174 días de aprendizaje y corren el riesgo de perderse un año escolar completo. Este promedio es cuatro veces más alto en comparación con lo que sucede en el resto del mundo. Las proyecciones no son alentadoras: es posible que más de 3 millones de niños, niñas y adolescentes nunca regresen a la escuela, mientras que es probable que la matriculación escolar de los y las estudiantes primerizos disminuya en más del 1,8 por ciento.  

Sumado a esto, el Observatorio de Regreso Presencial a las Aulas del Ministerio de Educación de la Nación Argentina, que compara la situación de 30 países, muestra que el escenario de retorno es muy heterogéneo, aunque hay una tendencia a generar condiciones para que la presencialidad sea un hecho.  

Chile: ¿cómo es el regreso a las clases?

En Chile, de acuerdo al último informe, publicado el 16 de septiembre, el 80% de las escuelas de Chile se encuentran abiertas para la enseñanza presencial. La mayoría de las escuelas que aún no abren son públicas de dependencia municipal. La asistencia presencial es voluntaria y sólo alcanza el 40% del aforo habilitado. El gobierno emitió un decreto que establece la obligatoriedad del retorno presencial de todas las escuelas del país y establece multas para los sostenedores de los establecimientos que no abran durante el segundo semestre de 2021.  

En este contexto, las plataformas digitales se convirtieron en una oportunidad para que alumnos de todo Chile tuvieran la posibilidad de acceder a clases virtuales, materiales pedagógicos, actividades e información institucional. Desde Matific, trabajamos conjuntamente con varios países de América Latina para acompañarlos en el desafío de recuperar y fortalecer los aprendizajes en el área de matemáticas, a partir de una propuesta innovadora, gamificada y adaptada a las necesidades educativas de cada país”, afirmó Vanina Mendiondo, Head of Sales Latin America en Matific.

Según el informe “Modelos híbridos en la enseñanza: claves para ensamblar la presencialidad y la virtualidad”, publicado por CIPPEC, se afirma que los escenarios híbridos ofrecen una gran diversidad de opciones como el modelo simultáneo, el alterno, el modelo adaptado a las necesidades de los estudiantes, o incluso un modelo basado en la actividad y los contenidos de la enseñanza. Estas alternativas pueden, además, articularse entre sí para dotar a la hibridación de mayor flexibilidad en función de la diversidad de contextos.

En los últimos 6 años Matific impactó en más de 4,100 escuelas, 95.000 docentes y 580.000 estudiantes de la región. Si bien cada escuela cuenta con recursos y condiciones diferentes, todas comparten el objetivo de que sus alumnos aprendan más y mejor. También sabemos que los escenarios híbridos de la post pandemia serán tan heterogéneos como las realidades de cada institución. Ante esta situación, nuestra intención es ofrecer una herramienta que les permita diseñar recorridos personalizados para cada alumno, dado que no todos han logrado tener el mismo contacto con la escuela y sus maestros”,  señaló la ejecutiva.

 Cómo sobrevivir a los modelos híbridos y fortalecer el aprendizaje de las matemáticas 

1)     Edutainment: El juego es fundamental para el aprendizaje de cualquier asignatura. No obstante, como las matemáticas suelen ser consideradas más difíciles o también aburridas, una plataforma gamificada es el entorno ideal para que los alumnos se entretengan pero también desarrollen habilidades de pensamiento matemático.

2)     Adaptabilidad: en el afán de resolver la continuidad pedagógica, muchas escuelas han recurrido a plataformas, aulas virtuales y otras soluciones. Un aspecto clave para la educación post pandemia es que las escuelas no se tengan que adaptar a la plataforma, sino que éstas sean pertinentes para los sistemas educativos de cada país, y el plan de estudios de cada escuela.

3)     Formación y acompañamiento docente: para Matific el acompañamiento a cada docente es muy importante y forma parte de un proceso modular planificado para que cada uno tenga la mejor experiencia en la implementación incluso teniendo en cuenta la realidad educativa de cada institución. “En base a nuestra experiencia con el primer módulo de solo una hora de duración los docentes rápidamente comienzan su recorrido en la plataforma, que también incluye herramientas que automatizan las tareas para hacer más productivo el uso. Docentes con o sin experiencia en la utilización de plataformas se apropian de Matific y logran incorporar como parte de las estrategias de clase”, afirmó Mendiondo.

4)     Gradualidad: en este contexto es clave animarse a experimentar un modo distinto de gestionar la clase utilizando herramientas cuyo proceso de incorporación a las tareas cotidianas del docente sea más intuitivo. “Muchos docentes nos comentan después de un tiempo de uso con Matific, que esto les ha dado confianza en la adquisición de nuevas herramientas digitales a partir del impacto que logran en los estudiantes y la facilidad para implementarla”, señaló.

5)     Creatividad: no todas las escuelas cuentan con conectividad, acceso a recursos informáticos, docentes formados o con la capacidad institucional para gestionar un ecosistema digital. Es por eso que uno de los desafíos tiene que ver con conocer las limitaciones, para encontrar medios alternativos y creativos para dar lugar a nuevas propuestas pedagógicas que expandan el aula y permitan trabajar sobre las condiciones de cada escuela y población.