NUTRICIONISTA DE LA UCM ENTREGA LAS CLAVES PARA MANTENER UNA ALIMENTACIÓN ADECUADA EN EL VERANO

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La profesional del Departamento de Salud de la Dirección General Estudiantil de la Universidad Católica del Maule, María Francisca Cortés Coloma destacó que mantener una buena hidratación durante esta época es fundamental, al igual que consumir frutas, legumbres y alimentos típicos de esta estación del año. 

El sol, las altas temperaturas y las vacaciones llevan a muchas personas a consumir helados, bebidas azucaradas o comida rápida, sin embargo, la recomendación es evitar este tipo de productos. 

Así lo indicó la nutricionista del Departamento de Salud de la Dirección General Estudiantil (DGE) de la Universidad Católica del Maule (UCM), María Francisca Cortés Coloma, quien destacó que esta estación del año “es una excelente época para aprovechar los alimentos de estación como el choclo, porotos, tomates, berries, sandía, melón, duraznos y palta, entre otros, haciendo de estos alimentos la base de nuestra alimentación diaria”.

Durante este periodo muchas personas se desconectan de sus trabajos para descansar algunos días, por lo que de igual forma se descuidan de la alimentación adecuada, ante ello Cortés recomendó que en estos casos no mezclen alimentos con el fin de evitar alteraciones gastrointestinales, debido a que en el verano aumentan las urgencias por dolores estomacales.

Por esta situación aconsejó “probar alimentos nuevos, prefiriendo alimentos frescos y evitando opciones más calóricas y dañinas como las frituras”. 

La nutricionista explicó que durante todo el año se debe mantener un cuidado especial con la alimentación y la actividad física para mantener un buen estado de salud.

“Se debe seguir un patrón de alimentación habitual y que apunte a lo saludable, realizar los tiempos de comida necesarios dependiendo de los horarios y necesidades de cada persona, la recomendación general apunta a un desayuno, almuerzo y once o cena principalmente añadiendo colaciones entre medio, si es que fuera necesario, lo importante es que la selección de alimentos sea la correcta, prefiriendo frutas de estación, abundantes verduras, cereales ricos en fibra y proteínas bajas en grasas”, dijo la profesional de la UCM.

Y agregó que “Al combinar esto con una actividad física recurrente, se puede aportar a llevar un estilo de vida saludable que contribuye a mantener un estado de salud bueno y evitar que se generen enfermedades, lo importante es que comprendamos que no es algo que se debe de hacer durante un momento o unas semanas, como una dieta, sino que debe ser nuestra base y contribuir a llevar este estilo de vida todos los días o en su mayoría”, afirmó.

Hidratación 

La nutricionista resaltó que uno de los factores fundamentales para mantener un buen estado de salud es beber al menos dos litros de agua al día, dependiendo de la edad de la persona y la actividad física que realice.

“Es importante mantener una buena hidratación, la alta temperatura aumenta nuestra sudoración por lo que perdemos más agua y nos deshidratamos con mayor facilidad, es por esto que tomar agua es esencial”, destacó Cortés.

Con respecto a las consecuencias del consumo de bebidas gaseosas, la profesional de la UCM indicó que sus altos componentes de azúcar y cafeína pueden generar complicaciones importantes. 

“En el caso de las gaseosas con cafeína como las bebidas cola generan un efecto diurético aportando aún más a la deshidratación ya aumentada por las temperaturas altas, por lo que es perjudicial para nuestra salud en este sentido. Mientras que el gran contenido de azúcar genera mayor acumulación de grasas a nivel corporal, uno de los órganos que más se ven afectados por esto es el hígado”, advirtió. 

Esto debido a que las dietas que contemplan un alto consumo de azúcar, “al no ser utilizadas como energía se transforman en depósitos de grasa, los cuales se almacenan a nivel hepático generando afecciones como el hígado graso, lo que complejiza su funcionamiento normal. Además, aporta a la desregulación de los niveles de azúcar en sangre o glicemia, lo cual contribuye al desarrollo o empeoramiento de enfermedades como la insulina resistencia y la diabetes”, añadió.