COMITÉ DE ÉTICA CIENTÍFICO DE LA UCM SE REACREDITA NUEVAMENTE POR EL MÁXIMO PERIODO

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Al igual que la vez anterior obtuvo tres años, que es el plazo máximo de acreditación que otorga la Seremi de Salud.

Felices están los miembros del Comité de Ética Científico (CEC) de la Universidad Católica del Maule (UCM), luego de ser notificados de la resolución de la re-acreditación ante la Seremi de Salud, certificación que es válida tanto para estudios sociales como para ensayos clínicos.

Una acreditación doble, que no es muy usual, que dura por tres años, el máximo plazo permitido, y que puso fin a un largo período en la que la Secretaría Regional Ministerial (Seremi) de Salud hizo una exhaustiva revisión de toda la labor que realiza el CEC de la UCM, reconociendo ampliamente su trabajo.  

La investigadora Dra. Mariana Lazzaro, vice-presidenta del CEC UCM, compartió esta buena noticia destacando que “estamos felices porque en su momento fuimos el primer CEC acreditado de la Región y ahora somos el primero en ser reacreditado. Desde el Maule hasta la Araucanía somos, junto con el de la U. de Talca, los únicos comités de ética acreditados en universidades, lo que es un dato relevante, porque hoy en día la mayoría de las universidades tienen sus comités de ética, pero no todas los acreditan”, señaló.

“Es una labor difícil, que requiere de mucho recurso humano y por eso destacamos el apoyo de la Universidad, en el sentido de que siempre nos ha acompañado realizando las gestiones necesarias para que el CEC pueda funcionar de la manera que lo hace”, agregó luego.

La tarea más conocida por la comunidad académica es la revisión de los proyectos de investigación previo a su puesta en marcha, ya sea interno o externos adjudicados, además de las tesis de postgrado y en el caso de la Facultad de Ciencias de la Salud, tesis de pregrado, sin embargo, gracias a su acreditación, este comité amplía notablemente sus labores. 

“Por estar acreditados, evaluamos también proyectos científicos ya sea nacionales e internacionales, de hecho, tenemos consultas y solicitudes de Argentina y España, por ejemplo. También participamos de asesorías a nivel del Ministerio de Salud, colaboramos en mesas de trabajo con la Comisión Ministerial de Bioética (CMEIS) y con los comités nacionales acreditados, además, hace unas semanas atrás revisamos un documento que se presentó en la Convención Constituyente, junto con dar asesoría al interior de la institución que nos consulta sobre ciertas conductas éticas de los investigadores, lo que provoca que estemos todo el tiempo revisando documentaciones y emitiendo informes. A todo ello hay que sumar que dictamos cursos en otras universidades, hacemos seminarios, entre otras acciones”, detalló la académica.

Una de las claves de este éxito del CEC, según la Dra. Lazzaro, radica en la comunión que existe entre todos los miembros del equipo. “Desde que se instauró, hemos logrado generar un trato muy ameno entre los colegas, generándose una sinergia colaborativa muy positiva. Trabajamos muchas horas, pero el secreto está en el buen trato, la buena relación y la armonía laboral que hay al interior del equipo”, expuso.

Cambiar el paradigma de la ética en investigación

Una de las preocupaciones que tiene el CEC UCM al interior de la institución es modificar la visión que tienen los investigadores de la revisión ética, en el sentido que muchas veces la ven como una instancia que dificulta las investigaciones, siendo que su norte es velar por el bienestar de los participantes de un proyecto y apoyar para que se realicen estudios de calidad.  

“Lo que queremos recalcar con los investigadores es que la revisión del CEC de los proyectos no es un trámite más que hay que hacer, sino que es necesario cambiar la cultura de ética de la investigación y que se visualice este procedimiento de revisión como una forma de proteger al participante y tomarlo con esa responsabilidad”, explicó la miembro del equipo, añadiendo que son tres las decisiones que el comité puede tomar, el rechazo, el aprobado con observaciones y aprobado.

“En todos los casos se emite un acta con todas las observaciones que el comité levanta, con la idea de que el proyecto pueda ser mejorado. Lo que se solicita es que el investigador atienda algunos puntos éticos en el trato con los participantes”, especificó luego.

Posteriormente planteó que cuando el Comité hace observaciones, es porque detecta situaciones en las que piensa que pueden verse afectados la viabilidad del proyecto, su factibilidad, su calidad como contribución a la sociedad y/o la seguridad o bienestar físico o psíquico de la o las personas que participan.

De todas formas, la Dra. Lazzaro sostuvo que esta especie de ‘alfabetización ética’, poco a poco ha ido cambiando la cultura académica e hizo un llamado a que los investigadores vean la revisión de sus proyectos como una instancia más de evaluación de pares.

“Es algo que sucede en todas las revisiones de pares, cuando uno envía un artículo a revisión se reciben páginas de observaciones… La revisión que hace el CEC es parte de la cultura de revisión de pares y se debe entender de esa forma, no como algo sancionador o un trámite”, acotó.

Otro aspecto que recalcó Mariana Lazzaro es que la revisión que hace un CEC es muy distinta a la que realizan las entidades que dan financiamiento externo, por ejemplo, ya que las rúbricas de evaluación son completamente diferentes, con otros objetivos. “Muchas veces se critica a los CEC diciendo ‘me aprobaron en el Fondecyt y ustedes me hacen observaciones’, y eso pasa porque son evaluaciones fundamentalmente distintas”, ejemplificó.

Por último, la académica UCM hizo hincapié en que es tan importante la labor del CEC que la ANID e incluso los proyectos internos de la Universidad, no otorgan el financiamiento hasta que se cuente con la aprobación del Comité de Ética. “Es por ello que debemos seguir avanzando en esta dirección para seguir mejorando cada día y acompañando a la comunidad académica en su labor investigativa”, concluyó.