Iquique es una de las ciudades más visitadas del país. Entre sus atractivos se encuentran un clima templado, comercio, tesoros naturales y arqueológicos, y una gran variedad de actividades recreativas.
Si estás buscando un lugar único para tus próximas vacaciones, no busques más: Iquique tiene todo lo que necesitas.
¿Por qué visitar Iquique?
Iquique tiene un clima privilegiado, con más de 300 días de sol al año, lo que lo convierte en un destino ideal para los amantes del buen tiempo. Además, su ubicación junto al Océano Pacífico y su cercanía al desierto de Atacama ofrecen una diversidad de paisajes que pocos lugares en el mundo pueden igualar.
La ciudad cuenta con una rica historia que se remonta a la época colonial, cuando fue un importante enclave comercial y administrativo. Hoy, puedes explorar esta herencia en sus museos, edificios históricos y sitios patrimoniales.
Las mejores cosas que hacer en Iquique
1. Relájate en sus playas
Iquique es famosa por sus playas de aguas cálidas y arenas suaves. Playa Cavancha es la más popular, ideal para tomar el sol, nadar o practicar deportes acuáticos como el surf. Esta playa ofrece múltiples servicios para los visitantes incluyendo restaurantes, bares y áreas de descanso. Si prefieres algo más tranquilo, Playa Brava es una excelente opción. Aunque no es recomendable para nadar debido a sus fuertes corrientes, es perfecta para caminar y disfrutar de las vistas al océano.
Además, este destino es ideal para los amantes del surf. Las olas de Playa Huaiquique y Playa Blanca atraen a surfistas de todo el mundo. Si eres principiante, no te preocupes: hay varias escuelas de surf que ofrecen clases para todos los niveles.
2. Explora el centro histórico
El casco antiguo de Iquique es un viaje en el tiempo. No te pierdas el Teatro Municipal, una joya arquitectónica construida en 1890 que aún hoy alberga espectáculos y eventos culturales.
La calle Baquedano es otro imperdible. Esta peatonal está llena de coloridos edificios históricos, tiendas locales y cafés donde puedes sentarte a disfrutar de un café o un helado mientras observas el ritmo de la ciudad. Además, aquí encontrarás el Museo Regional de Iquique, que cuenta la historia de la región a través de exposiciones interactivas y objetos históricos.
3. Visita el Museo Corbeta Esmeralda
Este museo flotante es una réplica exacta de la corbeta Esmeralda, un barco histórico que participó en la Guerra del Pacífico. La visita guiada te llevará a través de las diferentes áreas del barco, desde la cubierta hasta los camarotes, mientras aprendes sobre la vida de los marineros y las batallas navales que marcaron la historia de Chile.
4. Aventúrate en el desierto
A solo unos kilómetros de Iquique se encuentra el desierto de Atacama, el más árido del mundo. Aquí puedes practicar sandboarding, un deporte similar al snowboard pero sobre dunas de arena. Si prefieres algo menos extremo, puedes hacer un recorrido en buggy o 4×4 por las dunas, disfrutando de emocionantes subidas y bajadas mientras admiras el impresionante paisaje desértico.
Otra actividad popular es visitar la Pampa del Tamarugal, un bosque en medio del desierto donde puedes caminar entre árboles centenarios y aprender sobre los esfuerzos de reforestación en la zona. Además, no dejes de visitar las oficinas salitreras de Humberstone y Santa Laura, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Estas antiguas instalaciones te transportarán a la época dorada del salitre y te permitirán explorar las ruinas de lo que fue una próspera industria.
5. Disfruta de la gastronomía local
Iquique es un paraíso para los amantes de la comida. No dejes de probar platos típicos como el ceviche, preparado con pescado fresco y mariscos, o el pescado frito, que suele servirse con ensalada chilena y papas fritas. Las empanadas de mariscos también son una delicia que no puedes dejar pasar.
Para una experiencia gastronómica más completa, visita el Mercado Centenario, donde encontrarás una variedad de puestos que ofrecen comida local a precios accesibles. Además, la ciudad cuenta con una amplia oferta de restaurantes y bares donde puedes disfrutar de la cocina local e internacional. No olvides acompañar tu comida con un pisco sour, el cóctel nacional de Chile.
Cómo llegar a Iquique
La ciudad cuenta con el Aeropuerto Internacional Diego Aracena, que recibe vuelos desde varias ciudades de Chile y otros países de Sudamérica. Si estás buscando comodidad y rapidez, buscar pasajes a Iquique en avión es la mejor opción, especialmente si viajas desde Santiago, Antofagasta o incluso desde destinos internacionales como Lima o Buenos Aires.
Por otro lado, si prefieres viajar por tierra, también puedes llegar a Iquique en autobús desde ciudades como Santiago, Antofagasta o Arica. Aunque el viaje es más largo, es una alternativa económica y te permite disfrutar de los impresionantes paisajes del norte de Chile.
El mejor momento para viajar a Iquique
Iquique disfruta de un clima desértico costero, con temperaturas cálidas durante todo el año. Los meses de diciembre a marzo son ideales para visitar si buscas disfrutar de las playas, ya que las temperaturas oscilan entre los 20°C y 28°C. Sin embargo, si prefieres evitar las multitudes, los meses de abril a noviembre ofrecen un clima agradable y menos turistas. Durante estos meses, las temperaturas son más frescas, especialmente por las noches, creando condiciones ideales para explorar el desierto.
Ya sea que busques relajarte en la playa, explorar la historia y la cultura, o aventurarte en el desierto, Iquique tiene todo lo que necesitas para unas vacaciones inolvidables en este rincón único de Chile