Sea bueno o malo, según cada perspectiva, la jornada laboral de 40 horas va a reducir el tiempo disponible de trabajo que tiene cada persona.
Lo cierto es que muchas organizaciones están aplicando la gradualidad, asumiendo que minimizan un impacto negativo en sus indicadores de productividad y así pueden descubrir cómo ir adaptándose a esa nueva realidad laboral.
¿Es la forma correcta? Sin duda es un camino para cumplir con la norma, pero para innovar y encontrar espacios de mejora no.
Porque pretender desempeñarse de la misma forma con 5 horas menos cada semana es un error de muchas compañías de no aprovechar la oportunidad, no solo de sobrellevar este cambio legislativo con éxito, sino que también de encontrar nuevas alternativas para fortalecer la operación, aumentar la productividad laboral y, en el proceso, mejorar la calidad de vida de sus equipos humanos.
Las jornadas 4×3, o las 40 horas semanales en promedio, son herramientas que podrían ajustarse mejor a la forma en la que se trabaja hoy, distribuyendo la carga laboral de los equipos en los momentos donde genuinamente son necesarios.
Con todo, aquellas empresas que no están considerando esta flexibilidad que posibilitan estas 40 horas y se limitan únicamente a la simple reducción horaria, están perdiendo oportunidades, rentabilidad y bienestar.
Por Claudio Fuentes, Head of Workforce Consultancy en SCM Latam
Algo para picar, buena compañía y un Aperol Spritz alcanzan para traer a la mesa…
A propósito del Día del Profesor, nuevos datos de la OCDE muestran que el principal…
Hasta el 31 de octubre, la campaña ofrece beneficios en smartphones, tablets, televisores, audio y…
Cada vez más chilenos eligen recibir pan por delivery: este producto ya está presente en…
Con testimonios exclusivos, material de archivo y análisis especializado, la producción examina el caso de…
A partir de las 23 h. (Chile), los suscriptores de Disney+ en Latinoamérica podrán disfrutar…