
El Día Mundial de Amar a tu Mascota, instaurado en 2006 por Colleen Paige, defensora del bienestar animal, invita cada 20 de febrero a honrar este lazo especial y promover la adopción responsable. Si aún no compartes tu vida con una mascota, este puede ser el momento ideal para abrir tu hogar —y tu corazón— a un nuevo compañero.
¿Por qué este vínculo es tan valioso?
El vínculo entre una persona y su mascota es una relación única. Construida a partir del afecto y la convivencia diaria. Numerosos estudios demuestran que esta conexión mejora tanto la salud física como el equilibrio emocional.
Cuando damos la bienvenida a una mascota en nuestro hogar solemos pensar que somos nosotros quienes les ofrecemos una mejor vida. Sin embargo, esa entrega es mutua. Los seres humanos también recibimos importantes beneficios emocionales, sociales e incluso fisiológicos.
Según explica Pamela Wallach, veterinaria de Purina, “la relación entre la mascota y su tutor favorece el bienestar emocional, la salud física, fomenta la empatía y reduce el aislamiento social. Tener una mascota va mucho más allá de compartir un espacio”.
Compañía emocional: Las mascotas brindan apoyo en momentos de estrés y aumentan la liberación de oxitocina, reforzando la resiliencia emocional. A la vez, ellas también se benefician de la interacción positiva con su tutor. Reduce su ansiedad, fortalece su seguridad y afianza un entorno estable donde se sienten protegidas.
Mejor salud física: Los paseos, el juego y la rutina de cuidados fomentan la actividad física y contribuyen a reducir la presión arterial y el ritmo cardíaco. Para las mascotas, estas actividades son esenciales para mantener un peso saludable, evitar el sedentarismo y estimular su cuerpo y mente.
Desarrollo de empatía y responsabilidad: Cuidar a un animal potencia habilidades socioemocionales. Especialmente en niños y adolescentes. Al fomentar la empatía, la paciencia y la capacidad de asumir responsabilidades. Por su parte, las mascotas se benefician al recibir rutinas claras y cuidados consistentes que fortalecen su equilibrio emocional.
Más conexión social: Los paseos y actividades asociadas a la tenencia responsable facilitan la interacción con otros tutores. Fortaleciendo el sentido de comunidad. Para las mascotas, estas experiencias amplían sus oportunidades de socialización, reducen el estrés y promueven comportamientos más sociables y equilibrados.
“En Purina creemos que cuando se establece un vínculo entre las personas y sus mascotas. La vida se enriquece para ambos. Estamos seguros de que la tenencia responsable es beneficiosa en múltiples aspectos”. Finaliza la especialista.





