La mejor apuesta para Chile: Hacia una regulación moderna y equilibrada de las plataformas de apuestas en línea

Por Carlos Baeza, abogado y representante de la Agrupación Chilena de Plataformas de Apuestas en Línea (aPAL)
El mercado de las apuestas en línea forma parte del ecosistema digital contemporáneo. Representa una actividad que requiere un marco institucional claro y moderno.
Avanzar en su regulación permite establecer reglas transparentes, diseñar una estructura tributaria equilibrada y fortalecer la protección de los usuarios. Esto promueve al mismo tiempo condiciones de competencia justa y supervisión efectiva.
Lejos de ser un fenómeno hipotético, el sector de las apuestas en línea representa una actividad con una presencia consolidada en la cotidianidad de miles de usuarios.
En este contexto, Chile ha dado pasos significativos al abordar esta realidad institucionalmente. El amplio respaldo que recibió la idea de legislar en el Senado confirma que existe un consenso transversal sobre la necesidad de actuar.
El desafío actual, por tanto, es avanzar adecuadamente en las definiciones del proyecto de ley. Ello, para dotar al país de un marco normativo moderno. Debe brindar certezas donde hoy se requiere una mayor precisión técnica.
Según datos de la consultora Yield Sec, esta actividad generó ingresos brutos estimados en US$3.100 millones durante 2024.
Si este volumen se canalizara a través de un mercado formalizado, la recaudación fiscal anual podría situarse entre los US$800 y US$1.100 millones.
Estas cifras se encuentran significativamente por encima de las proyecciones del Ministerio de Hacienda del actual gobierno. Que se han sostenido durante la tramitación de la iniciativa. Esto subraya el potencial de esta reforma para fortalecer los recursos públicos de manera sostenible.
Esta no es una actividad incipiente, sino una industria madura que opera bajo estándares estrictos en la mayoría de los países de la OCDE. La actual discusión en el Senado representa una oportunidad concreta para que Chile se alinee con esas mejores prácticas internacionales. Para así generar beneficios directos para el Estado. Además de seguridad para los usuarios y certezas jurídicas para los operadores.
En este sentido, el Congreso debate una regulación que busca equilibrar objetivos centrales. Como asegurar una recaudación fiscal efectiva y sostenible. Además de establecer estándares de protección que garanticen la prohibición absoluta del juego de menores. También crear condiciones que fomenten la formalización de plataformas dispuestas a operar bajo reglas claras. Excluyendo a aquellas que pretendan permanecer en la opacidad.
La experiencia comparada demuestra que una regulación exitosa debe ser técnica y económicamente viable.
Cargas tributarias desproporcionadas suelen incentivar la migración de usuarios hacia plataformas offshore no fiscalizadas. Esto debilita la protección del consumidor y la recaudación misma.
Por ello, es vital que el marco legal chileno establezca un impuesto razonable sobre los ingresos brutos del juego (GGR).
Esto, alineado con la experiencia internacional y resultados de informes de reconocidas consultoras internacionales. Similar a países como Brasil y Perú, para hacer de Chile un mercado competitivo en la región y que incentive la canalización hacia el mercado legal.
El propósito no es imponer medidas restrictivas a una actividad ya consolidada. Es integrarla plenamente en el ordenamiento institucional. Contar con una legislación específica permite que la supervisión estatal se aplique de manera uniforme y bajo criterios compartidos por todos los actores del sistema.
En la actualidad, coexisten plataformas reconocidas internacionalmente que operan en jurisdicciones de alta exigencia técnica y transparencia.
Junto, con otros actores que no necesariamente cumplen con esos estándares. Las empresas de la Agrupación de Plataformas de Apuestas en Línea (aPAL) forman parte del primer grupo. Aplican voluntariamente medidas para promover el juego responsable. Y esperan que la nueva normativa transforme estas buenas prácticas en una regla obligatoria y uniforme para todos los actores del mercado.
La certeza regulatoria es, en última instancia, la base del éxito de este proceso. Mercados emergentes como Brasil y Perú han comprendido esta lógica. Implementaron tasas cercanas al 12% sobre los ingresos brutos.
Estos países han sabido identificar la necesidad de contar con la mayor cantidad de operadores canalizados en el mercado regulado. Esto, para maximizar el aporte al erario y la efectividad de la supervisión.
Regular bien es, en definitiva, construir un ecosistema formal. También competitivo y supervisado. Donde el Estado ejerza plenamente su rol fiscalizador, los operadores cumplan obligaciones claras y los usuarios participen en un entorno seguro.
La regulación no es una concesión a la industria. Es una decisión de política pública orientada a ordenar una realidad existente bajo estándares de transparencia, responsabilidad y certeza jurídica
Sobre APAL
La Agrupación Chilena de Plataformas de Apuestas en Línea (APAL) reúne a empresas que operan en mercados regulados y que impulsan activamente la creación de un marco normativo claro para las apuestas en línea en Chile. Sus asociados cumplen estándares internacionales en materia de transparencia, resguardo de datos, prevención de lavado de activos, protección de los usuarios y colaboración con las autoridades. APAL es socio del Betting and Gaming Council (BGC) del Reino Unido, una de las principales asociaciones de la industria a nivel internacional, y promueve una regulación moderna y efectiva que permita ordenar una actividad que ya existe, proteger a las personas y a las instituciones, y entregar certeza jurídica y fiscalización al país. Para más información y estudios, visita www.apuestaporregular.cl





