
Planificar el 14 de febrero puede resultar ser un dolor de cabeza cuando no tienes una hoja de ruta clara para seguir. En la siguiente nota te presentamos tres opciones ya armadas para disfrutar del día del amor y la amistad con tu partner en un barrio icónico de Santiago.
El día de los enamorados se asocia a San Valentín. Quien fue un sacerdote católico que se opuso a una orden del emperador Claudio II que prohibía los matrimonios a los jóvenes por creer que los solteros sin familia eran mejores soldados.
Al considerar que esto era injusto, el religioso casaba en secreto a parejas hasta ser descubierto y ejecutado un 14 de febrero. Motivo por el cual se le considera como el patrono del amor.
Hoy en día, el 14 de febrero se considera el día del amor y la amistad. Por lo que es la excusa perfecta para salir con tu persona favorita. Ya sea tu pareja o tus mejores amigos a gozar de un panorama inolvidable.
Un lugar de Santiago donde miles de amores y amistades han nacido es el barrio Bellavista. Con su esencia bohemia y variada oferta, este lugar que no descansa entrega una serie de panoramas para esta festividad. A continuación, te mostramos tres opciones para celebrar San Valentín en este conocido distrito.
Tarde de teatro y cinco tiempos inspirados en el ajedrez
Un clásico de Bellavista es el Teatro MORI que con Amantes, Parejas Disparejas busca sorprender a los espectadores el 14 de febrero. En su penúltima fecha en el lugar.
La comedia de improvisación teatral sigue la vida de tres parejas que buscan salvar sus relaciones yendo a terapia. Lo que no imaginan es que sus conflictos se cruzarán en una cadena de infidelidades.
Debido a la festividad las entradas se encuentran con un 20% de descuento. La función del día del amor y la amistad es a las 20:30 y su duración es de una hora. Tiempo perfecto para que el hambre empiece a hacer lo suyo y te lleve al siguiente paso de esta cita. Siete Negronis en Terrazas San Cristóbal.
Este 14 de febrero las mesas del galardonado bar se convierten en tablero de ajedrez con una comida de cinco tiempos. Cada movimiento –o tiempo– está pensado para que la experiencia sea holística.
Partiendo con un tartar, seguido por una croqueta dorada, una brocheta asada y chimichurri. Acompañada de gratín de papa y su demi-glace –de res o de hongos-. Maridada con un Negroni afinado por el tiempo.
Este juego de ajedrez sigue con un linguini puttanesca de espíritu mediterráneo, acompañado por un Gin Tonic botánico. El final –o el jaque mate– llega con la delicadeza de una panacota de limón y albahaca acompañada por un cóctel de ron.
Todas las jugadas tienen alternativa vegetariana y sin alcohol. El valor de esta experiencia es de $120.000 por pareja, solo con reserva y confirmación previa.
Atardecer en el San Cristóbal y auténticos sabores mexicanos
Si hablamos de pasión, Frida Kahlo y Diego Rivera son referentes. Una relación tormentosa e intensa entre dos prolíficas mentes. Es en esta icónica pareja que se inspiró el restaurante mexicano Güeros. También de Terrazas San Cristóbal. Para crear la tabla Frida Kahlo y Diego Rivera, perfecta para dos.
Este “picoteo” consta de un coctelito de camarón. Dos tostaditas de aguachile de camarón ecuatoriano. Chicharrón de calamar. Chicharrón de pescado frito y guacamole de la casa con totopos.
Además, esta pareja de artistas también inspiró un cóctel que según el restaurante es “intenso y colorido, como el amor que no pasa desapercibido”. Güeros se encargará de dar un ambiente especial a la velada con música en vivo para cantarle al amor. O al desamor.
Y una cabina de fotos para que te lleves un recuerdo. El plan perfecto para comer con tu pareja, con amigos o con quien –según dicen en Güeros– te mueva el corazón.
Pero un panorama redondo no lo hace solo la experiencia gastronómica. ¿Qué tal una vista privilegiada de la capital de Chile? A pocos metros caminando desde Terrazas San Cristóbal encontrarás el funicular de Santiago.
Desde la estación Pío Nono hasta la estación Cumbre. Y por solo $2.250 por persona ida y vuelta. En pocos minutos estarás en la cima del cerro San Cristóbal. Para ver el atardecer en la ciudad en un servicio de transporte. Que fue declarado Monumento Histórico el año 2000 y que recientemente ha sido remodelado y restaurado.
La casa del poeta y un vermut nacional
Pablo Neruda supo sin lugar a dudas cómo escribirle al amor. “Me comería toda la tierra. Me bebería todo el mar”, destacó en sus memorias el poeta. Quien, relató su profundo amor por la comida y la bebida en su poesía. Siendo ampliamente conocido que su plato favorito fue el caldillo de congrio, dedicándole incluso una oda.
El poeta fue conocido no solo por su obra. Sino también por múltiples romances que dejaron casas como legado entre Santiago y el litoral central. Una de ellas ubicada en el barrio Bellavista. La casa museo La Chascona.
Construida para Matilde Urrutia, su amor secreto de aquellos años. Visitar esta casa museo tiene un valor de $11.000 por persona y las visitas pueden realizarse hasta las 19:00 durante el verano. Una casa que refleja lo que fue el amor de Neruda por Urrutia. Ideal para celebrar el día de los enamorados.
Como fue mencionado, Pablo Neruda disfrutó ampliamente de la gastronomía y la coctelería. Si bien no hay documentación que hable sobre cuál fue su cóctel favorito. Podemos creer que no podría haberse resistido al encanto de un vermut nacional como el que se sirve en La Vermutería.
Ubicada en Constitución 241 (a un costado de La Chascona). Este espacio ofrece una amplia variedad de platos para compartir. Como, por ejemplo, papas bravas, empanadas argentinas y un pulpo a la parrilla. Con chimichurri, salsa romesco y tostadas con valores desde los $7.900.
Pero la estrella, sin lugar a dudas, de este lugar y por quien Neruda habría escrito incontables versos es el vermut. Blanco y rosso en todas las presentaciones que puedas imaginar.
Las clásicas. Solo, con soda o con agua tónica. Con ginger beer o pink grapefruit e incluso la llamada sangría de la Vermu por no más de $7.500.
Y también la coctelería de autor con vermut. Como, por ejemplo, Las llaves de Franklin con PobreVermut Rosso, El Gobernador 35°, Cynar y Licor de Maraschino. O Chiqui que se prepara con PobreVermut Blanco, Bacardi Carta Blanca, piña, limón y ginger ale. El plan ideal después de una visita cultural.
El día del amor y la amistad es un gran pretexto para salir a conocer la ciudad y qué mejor que hacerlo a través de la cultura, los paisajes y la gastronomía y coctelería. No lo pienses más, llama a esa persona especial e invítala a uno de estos panoramas de primer nivel.





