La actual democratización del análisis de datos empuja la Internet de las Cosas (IoT).
Tiene un impacto directo en la toma de decisiones cotidianas. Esto, de un número no menor de organizaciones prestadoras de servicios.
Con su uso, por ejemplo, se detectan consumos anómalos a tiempo. Se ajustan hábitos, y se anticipan montos de facturación. Además hasta se identifican fugas y desperdicios antes de que se conviertan en un problema mayor.
La diferencia está en el enfoque. Porque no se trata solo de analizar información. Sino que de acercar datos complejos a personas que no tienen por qué entenderlos técnicamente. El objetivo final es que la tecnología hable el mismo idioma que el usuario final.
De hecho, en el ecosistema de dispositivos conectados, los medidores inteligentes ya capturan el consumo en tiempo real. También automatizan buena parte del proceso de facturación.
Eso, por sí solo, representa un ahorro de tiempo significativo. Junto con una disminución de errores para las compañías que utilizan este tipo de innovación.
Que sea capaz de responder preguntas relativas a estos datos en un lenguaje cotidiano. Un usuario, sea el dueño de un comercio, el administrador de un consorcio o un gerente sin formación técnica, puede simplemente preguntar. ¿Cuánto aumentó el consumo de agua este mes respecto al anterior? o ¿qué departamento gastó más energía la última semana?
El valor agregado. Recibir una respuesta clara. Esto, sin necesidad de abrir una planilla ni interpretar complejos gráficos que solo unos pocos entendidos lo pueden hacer.
Una comparación entre períodos o una proyección de gasto, y el sistema lo construye a partir de los datos ya procesados. El usuario no requiere saber cómo se almacena la información ni qué herramienta la analiza. Sólo necesita saber qué pregunta quiere responder.
Con este tipo de soluciones, la tendencia apunta a que la Inteligencia Artificial se convierta en un puente entre los datos técnicos y las decisiones cotidianas de personas y empresas de este sector. La automatización de la facturación, sumada a la posibilidad de hacer preguntas e informes en lenguaje natural, marca un antes y un después en la forma en que se gestionan los servicios de luz, agua y gas en la actualidad.
Y si hasta hace poco tiempo uno de los principales obstáculos para las pequeñas y medianas empresas que usaban este tipo de soluciones, y también en el caso de algunos usuarios particulares, estaba marcado por la dependencia de un técnico o un analista para generar informes de consumo, hoy, con en este tipo de sistemas, la intermediación desaparece.
Los padres eligen la fecha y la jornada, y el parque se ocupa del resto.…
Si existe un personaje capaz de hacerle frente al cinismo y a la genialidad de…
Cada taza de café es una invitación a descubrir nuevos aromas, sabores y momentos de…
Con máscaras de pestañas en tonos inesperados y delineadores de alto impacto, Benefit invita a…
La serie original de HBO, presenta un thriller policial inspirado en uno de los casos…
El frío, la menor luz natural y los cambios en los ritmos biológicos reducen la…