Los modismos chilenos que pueden generar conflictos y confusión en reuniones con equipos internacionales

0
45
Berlitz
Berlitz Chile.
Berlitz
Berlitz Chile.
  • Decir “actually” creyendo que significa “actualmente” o usar expresiones como “po” y “cachai” en una reunión internacional puede generar confusión y roces en una reunión con equipos de otros países. 

  • La experta de Berlitz Chile explica por qué la competencia intercultural es tan importante como hablar inglés para trabajar de manera clara y eficiente con equipos globales. 

Cada vez es más común que las empresas cuenten con equipos de trabajo multiculturales. Sin embargo, más allá de compartir un idioma para la comunicación corporativa, resulta fundamental comprender, integrar y respetar las diferencias culturales. Que influyen en las formas de relacionarse, comunicarse y desenvolverse en los ámbitos social y laboral.

La globalización, el trabajo remoto y el crecimiento de equipos distribuidos. Han convertido la colaboración con colegas, clientes y proveedores de distintos países en una realidad cotidiana para miles de profesionales.

En este escenario, dominar el inglés sigue siendo una habilidad indispensable. Pero ya no es suficiente para desenvolverse con éxito en reuniones, negociaciones o proyectos internacionales.

Esto se debe a que una palabra, modismo, un gesto o una determinada conducta. Pueden generar malentendidos, conflictos o tensiones entre los equipos. Situaciones que pueden prevenirse mediante el desarrollo de la denominada competencia intercultural.

“La competencia intercultural, entendida como la capacidad de comprender, respetar y adaptarse a distintas formas de pensar, comunicarse y trabajar, es hoy tan importante como el dominio del idioma”. Explica Martina Alessio, Business Support Specialist de Berlitz Chile.

“Saber inglés facilita la comunicación. Pero no garantiza una buena interacción si no se comprenden las diferencias culturales. Cada cultura tiene estilos comunicativos, formas de tomar decisiones, niveles de formalidad y maneras distintas de expresar acuerdos o desacuerdos. Mientras algunas privilegian una comunicación directa y explícita, otras prefieren un estilo más indirecto para evitar conflictos”. Señala.

La especialista agrega que desarrollar habilidades. Como la empatía cultural, la apertura y la flexibilidad permite prevenir malentendidos. Construir relaciones de confianza y trabajar de manera más eficiente en equipos globales.

“En un mundo cada vez más interconectado. Donde los equipos internacionales son cada vez más comunes, resulta fundamental complementar el dominio del inglés con habilidades de interacción intercultural”. Afirma.

Los errores más comunes con equipos de Estados Unidos

Uno de los aspectos que más dificultades genera entre los profesionales chilenos es asumir que una traducción literal del español al inglés basta para comunicarse correctamente. Sin embargo, existen numerosos “falsos amigos” que pueden cambiar completamente el sentido de un mensaje.

Palabras como actually (que significa “de hecho” y no “actualmente”). Eventually (“finalmente” o “con el tiempo”, y no “eventualmente”). Library (“biblioteca” y no “librería”). Resume (“currículum” y no “resumir”) o sensible (“razonable” o “sensato”, y no “sensible” en el plano emocional). Son algunos ejemplos frecuentes que pueden generar confusión.

Pero las diferencias van mucho más allá del idioma. “En Estados Unidos las reuniones suelen ser breves, con objetivos claros, decisiones concretas y próximos pasos definidos. Llegar sin una agenda o sin una propuesta clara puede percibirse como una falta de preparación y generar ineficiencia”. Explica Alessio.

Asimismo, destaca que existe una diferencia importante en la forma de construir relaciones laborales. Mientras en muchos países latinoamericanos se privilegia generar confianza antes de entrar en temas de negocio. En Estados Unidos normalmente se aborda primero lo comercial y la relación se desarrolla paralelamente al trabajo.

¿Y qué ocurre con México?

Aunque Chile y México comparten el español como lengua común y mantienen importantes similitudes culturales. Las diferencias en los estilos de comunicación también pueden dar origen a malentendidos.

En México la comunicación suele ser más diplomática e indirecta, especialmente cuando se trata de expresar desacuerdos o rechazar propuestas. El objetivo es preservar la relación y evitar confrontaciones directas. En cambio, un estilo más directo, como el chileno, puede llevar a interpretar ciertas respuestas como acuerdos cuando en realidad no lo son”. Comenta la experta.

Además, advierte que el uso habitual de modismos chilenos como “al tiro”, “po” o “cachai”. Puede generar confusión o percibirse como excesivamente informal durante las primeras reuniones.

Lo recomendable es moderar el uso de expresiones locales, cuidar el nivel de formalidad e invertir tiempo en construir la relación. Mostrar interés genuino por la contraparte y respetar sus tiempos de conversación y decisión ayuda a generar confianza desde el inicio”. Sostiene.

Una habilidad que mejora los resultados del negocio

Frente a este escenario, programas de Competencia Intercultural (COI) como el que ofrece Berlitz Chile. Están adquiriendo cada vez mayor relevancia para empresas que trabajan con equipos o clientes internacionales.

Según Alessio, este tipo de capacitaciones prepara a los colaboradores para desenvolverse con mayor seguridad en entornos globales. Ya que no solo fortalecen el idioma, sino que también abordan diferencias en estilos de comunicación, negociación, liderazgo, toma de decisiones y expectativas laborales.

“Los beneficios son concretos. Se mejora la colaboración entre equipos multiculturales. Aumenta la fluidez de las reuniones internacionales. Disminuyen los conflictos derivados de diferencias culturales y las decisiones se toman con mayor eficiencia. Además, se fortalecen habilidades como la empatía, la escucha activa y la adaptabilidad. Lo que impacta positivamente tanto en el clima laboral como en la relación con clientes internacionales”. Concluye.

En un mercado laboral donde las fronteras son cada vez más difusas, comprender la cultura de quienes están al otro lado de la pantalla puede marcar la diferencia entre una reunión exitosa y una oportunidad perdida. Dominar el idioma abre la puerta; desarrollar competencia intercultural permite construir relaciones duraderas y generar mejores resultados para las personas y las organizaciones.