E-commerce y pymes impulsan nueva demanda por minibodegas en Santiago

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La flexibilidad es el principal factor que se valora de este tipo de instalaciones. Así como su ubicación estratégica, cerca de los consumidores.

Santiago, octubre 2026.– Históricamente asociadas al uso residencial, hoy las minibodegas están respondiendo a una creciente necesidad del comercio. Este sector se ha convertido en un importante motor de demanda para la industria.

Es así como el crecimiento del e-commerce y la distribución de última milla están transformando el mercado de las minibodegas en Santiago. También influye la necesidad de las pequeñas empresas de contar con espacios de almacenamiento flexibles.

Actualmente, el mercado de minibodegas en la Región Metropolitana supera los 380 mil m². Se distribuyen en más de 90 centros. Sólo durante 2025 se incorporaron cerca de 60 mil m² nuevos. Esta cifra refleja la expansión que ha experimentado esta industria en los últimos años.

Uno de los cambios más relevantes del sector está en el perfil de sus usuarios. Antiguamente, las minibodegas eran utilizadas principalmente como una extensión del hogar. Actualmente, el comercio representa, en algunos casos, cerca de la mitad de los metros cuadrados utilizados. Esta tendencia se asocia al crecimiento del e-commerce y las nuevas necesidades de distribución urbana.

“Las minibodegas están respondiendo a una forma distinta de hacer comercio. Hoy un emprendedor o una pyme puede necesitar almacenar inventario cerca de sus clientes. Esto, sin asumir el costo ni la rigidez de una gran bodega. Ese cambio está generando una demanda cada vez más diversa por espacios flexibles y bien conectados dentro de la ciudad”, señala Eduardo Roubik, gerente general de IRC Inmobiliaria.

El formato permite acceder a espacios de distintos tamaños. También permite ajustar la superficie de acuerdo con las necesidades de cada usuario. Se puede acceder directamente al espacio, sin intermediarios y 24/7.

Además, existe la posibilidad de contratos más cortos o modificables. Esto lo convierte en una alternativa para emprendedores, comercios y empresas que requieren manejar inventarios o almacenar productos de manera más flexible.

Para Roubik, la ubicación comienza además a jugar un rol clave en el desarrollo de este mercado. “A medida que el e-commerce y la logística urbana siguen creciendo, tener capacidad de almacenamiento dentro de la ciudad adquiere mayor relevancia. La cercanía con las principales vías y con los consumidores puede transformarse en una ventaja importante para empresas que necesitan operar de manera más eficiente”, precisa.

En este escenario, IRC Inmobiliaria avanza en el desarrollo de un nuevo proyecto de más de 4.200 m² de minibodegas en Santiago Centro. Está ubicado en la intersección de Almirante Barroso con Rosas. Se encuentra a 350 metros de Metro Santa Ana, 100 metros de Autopista Central y 70 metros de avenida San Pablo.

El proyecto forma parte de un edificio de uso mixto de ocho pisos. Contempla además 117 departamentos y 13 locales comerciales. Integra vivienda, comercio y espacios de almacenamiento en una zona de alta conectividad. Su habilitación se realizó por etapas. Su inicio de operación está previsto entre fines de 2026 y comienzos de 2027.