La temporada 2027 ya comenzó: lo que ocurre hoy en el viñedo empieza a definir el vino de mañana

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viñedo
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Con la primavera, la vid sale del reposo y el viñedo empieza a mostrar las primeras señales del año. La brotación avanza a distintos ritmos según la variedad y el territorio. Es una temporada que apenas comienza y cuyo desarrollo seguirá tomando forma a partir de las temperaturas, la disponibilidad de agua, la nubosidad y la exposición al sol durante los próximos meses.

Santiago, septiembre de 2026.- La vendimia todavía está a varios meses de distancia. Pero en el campo la temporada ya comenzó. Con el aumento de las temperaturas, la vid deja atrás el reposo invernal, las yemas se abren y aparecen los primeros brotes.

Marcan el inicio de su ciclo vegetativo y de un período en que la atención vuelve a concentrarse en el viñedo.

La brotación no ocurre al mismo tiempo ni avanza al mismo ritmo en todas partes. Depende tanto de la variedad como del las condiciones climáticas donde crecen las parras. Esta diferencia durante estas primeras semanas obliga a seguir de cerca la evolución de los nuevos brotes. Especialmente, el riesgo de heladas primaverales, una de las principales preocupaciones de esta etapa y cuya incidencia puede variar según las condiciones de cada zona.

En Viña Cono Sur, ese contraste puede verse entre Chimbarongo, en el Valle de Colchagua, donde se encuentran el Fundo Santa Elisa y la bodega de la viña. Y San Antonio, más próximo al océano Pacífico y bajo la influencia de la corriente de Humboldt, que contribuye a mantener temperaturas más bajas y condiciones más frescas. Esto da lugar a ciclos más pausados.

“En primavera comienza el ciclo vegetativo de la viña. Donde empiezan a brotar las parras dependiendo del lugar y de la variedad. Una de las preocupaciones más grandes son las heladas. Donde según el lugar hay más o menos riesgos y es importante saber controlar. Es precisamente aquí donde se da inicio a la temporada 2026-2027”, indica Matías Ríos, Director de Enología de Viña Cono Sur.

Una temporada que recién comienza

Lo que ocurre en primavera es apenas el primer capítulo de una temporada que seguirá cambiando durante los próximos meses. No son solo las condiciones de esta estación las que importan. También cómo evolucionan a lo largo del año las temperaturas, la disponibilidad de agua, la nubosidad, la exposición al sol y otros factores.

Estos factores van marcando el desarrollo de la vid. También entregan nuevas señales sobre el comportamiento de cada viñedo.

“Como enólogos necesitamos estar constantemente en el viñedo. Viendo cómo evolucionan las plantas a las distintas condiciones de la temporada. Ese seguimiento define el tipo de manejo que vamos realizando en la temporada. Trabajo clave para obtener la máxima calidad de cada lugar con el estilo y mirada de los vinos que nos caracterizan en Viña Cono Sur; vinos vivos, expresivos, jugosos y delicados. Vinos que hablan de su lugar de origen”, explica Matías Ríos, director enología de Viña Cono Sur.

En esa misma línea, Ríos destaca que el trabajo enológico no termina con la cosecha. Sino que continúa en la bodega, donde decisiones como el tipo de recipiente utilizado durante la fermentación o una eventual guarda en madera o en huevos de concreto se suman a todo lo observado durante meses en el viñedo.

Completando un proceso que recorre el año entero. En el que cada etapa aporta información para la siguiente y contribuye a definir la expresión final de cada vino.

Con los primeros brotes ya visibles, la temporada 2027 apenas comienza. Desde ahora cada recorrido por el viñedo irá sumando nuevas señales sobre cómo viene el año. En una historia que seguirá cambiando junto con el clima y las plantas durante los próximos meses.

Y que solo terminará de revelarse más adelante. Cuando todo ese recorrido encuentre finalmente su expresión en el vino.