La recuperación de los aprendizajes debe ser una cruzada país y en este sentido, los jóvenes tienen mucho que aportar porque son una gran fuerza movilizadora.
Propongo que, en los próximos trabajos de verano, junto al tremendo aporte que hacen al construir casas, los estudiantes fortalezcan la lectoescritura de los niños de esos hogares y de sus vecinos. También, que además de su gran labor de propagar la fe, las misiones religiosas promuevan la lectura y el aprendizaje de niños y niñas que visitan.
Ya hay estudiantes que se han unido a esta causa, nuestro programa Leer es Poderoso, y esperamos que se sumen más para así poder llegar a 10 localidades de Chile.
En tiempos de crisis, esa alma misionera a la que el Padre Hurtado tanto nos invitaba tiene mucho que ver con la acción frente a las urgencias sociales. Contento señor contento estará Chile cuando logremos avanzar en mejoras educativas.
Anne Traub, directora ejecutiva de la Fundación Familias Primero
Mientras para muchas personas el Día del Padre es una ocasión de celebración y encuentro…
Este domingo 21 de junio, el hotel invita a celebrar con una experiencia gastronómica. Que…
La conectividad de los electrodomésticos de la compañía y la tecnología Bespoke AI automatizan las…
El Centro Cultural La Moneda (CCLM) inauguró la exposición “Vivir el archivo: 20 años de…
El chileno se encuentra en la tercera posición de la tabla en la categoría GT3…
Desde productividad hasta entretenimiento, descubre cómo la tecnología puede formar parte de la rutina de…