En una sociedad que envejece rápidamente, aún cuesta ver a las personas mayores como un recurso activo. Por eso quisiéramos destacar un reciente caso que puede replicarse a lo largo de Chile. En Lo Barnechea, al alero del Centro Lector, un grupo de personas mayores apoyó mediante talleres grupales el amor por la lectura en niños de 2º y 5º básico durante las vacaciones de invierno, demostrando que esta visión puede cambiar.
Dos mundos que suelen verse por separado —niños con un universo por descubrir y aprender, y espacios de cuidado y adultos con tiempo, experiencia y amor que entregar— se encontraron en una iniciativa de gran valor educativo y social.
Más que preguntarnos qué hacer con una población que envejece, deberíamos pensar cómo aprovechar su sabiduría para enfrentar desafíos urgentes. El capital humano está disponible. Solo falta activarlo. Ojalá podamos escalar este ejemplo a más comunas de nuestro país.
Anne Traub
Directora Fundación Familias Primero
Alejandra Valdés
Directora Ejecutiva Corporación Cultural de Lo Barnechea
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