La nueva fórmula reúne lo mejor de la botánica con la tecnología cosmética más avanzada, incorporando una sinergia de bioactivos naturales clínicamente testeados que estimulan la actividad celular en los folículos capilares. El resultado es un entorno capilar más saludable, con menos escamas, menos picazón y un crecimiento capilar fortalecido, perceptible desde los primeros meses de uso.
Esta combinación única no solo estimula la circulación en el cuero cabelludo, sino que mejora su oxigenación y nutrición, creando las condiciones óptimas para una cabellera más densa, vital y resistente.
Formulado con más del 90% de ingredientes de origen natural y una fórmula vegana, este shampoo limpia profundamente el cuero cabelludo gracias al complejo densificador de jengibre, reduciendo visiblemente la caspa. Cuando los folículos se bloquean por acumulaciones, el cabello pierde vitalidad y su crecimiento se ve comprometido. Actúa desde la raíz, despejando y revitalizando el cuero cabelludo para fomentar el crecimiento más fuerte.
El aliado perfecto para suavizar sin comprometer el volumen. Contiene proteína de seda vegana, que reduce la fricción y previene el quiebre al peinar, dejando el cabello visiblemente más suave, manejable y protegido contra la rotura diaria.
Una fórmula ligera, no grasa y de rápida absorción, diseñada para revitalizar el cuero cabelludo y fortalecer el cabello desde su origen. Enriquecido con el complejo densificador de jengibre, este sérum estimula los folículos capilares, favoreciendo un crecimiento visible. Estará disponible en tiendas a finales de julio, ideal para quienes buscan fortalecer su rutina capilar con un boost de energía natural.
Más allá de sus beneficios cosméticos, esta línea representa una apuesta concreta por el cambio social. Gracias a su alianza con Fair Olis Madagascar, The Body Shop impulsa el desarrollo de comunidades históricamente marginadas mediante un modelo de comercio justo y sostenible, que promueve prácticas agrícolas regenerativas y un impacto positivo en el medioambiente.
El jengibre utilizado en esta línea es cultivado por pequeños agricultores en tierras vulnerables a la deforestación, lo que contribuye a la conservación de la biodiversidad local. La raíz se cosecha entre 8 y 10 meses después de la siembra y, tras la recolección, se tritura en molinos para formar una pasta que se mezcla con agua y se traslada de inmediato a las unidades de destilación, asegurando así la frescura del aceite esencial. Posteriormente, este aceite se filtra dos veces y pasa por estrictos controles de calidad para garantizar su pureza y la ausencia de fibras residuales.
Además de generar ingresos estables y dignos, este proceso proporciona a las comunidades formación técnica, apoyo en infraestructura y acceso a mercados internacionales, fortaleciendo su autonomía y mejorando directamente su calidad de vida.
La reducción de emisiones se ha instalado como uno de los principales desafíos del transporte…
Fabricada con materiales de bioresina de fitoplancton verificados por UL. La pantalla ofrece un rendimiento…
Ya se encuentra disponible un primer adelanto que presenta las series coreanas más esperadas del…
Mondelēz International comparte cinco recomendaciones clave para un consumo responsable este año que van desde…
Los vehículos tienen una configuración especial para enfrentar condiciones mineras severas Volare, fabricante líder brasileño…
Apoyando la ambición de Audi Revolut F1 Team de transformar la plataforma global de Fórmula…