A diferencia de los diagramas de procesos convencionales, el Mapeo de Flujo de Valor (VSM) es una técnica que va más allá de listar tareas. Ilustra la historia completa de un proyecto, desde la solicitud del cliente hasta la entrega final.
No solo examina las tareas que aportan valor (como levantar un muro). Expone crudamente los inventarios detenidos, el movimiento excesivo de materiales y los tiempos de espera; desperdicios que a menudo pasan desapercibidos pero que drenan la rentabilidad.
Al analizar estos flujos de materiales y datos, localizamos los “cuellos de botella”. Con ello podemos diseñar un escenario futuro más eficiente. Es esta capacidad de revelar fallas lo que convierte al VSM en una de las primeras y más potentes herramientas al iniciar una transformación hacia el modelo Lean Construction.
Para ponerlo en cifras: en una empresa de construcción, la implementación correcta de este mapeo podría reducir el tiempo total de un proyecto de 71 a 58 días, disminuir los costos de almacenamiento hasta en un 40% y mejorar la satisfacción del cliente al lograr entregas más predecibles.
Implementar el VSM de manera sistemática no es solo un ejercicio teórico. Es una estrategia para lograr mejoras significativas en calidad y plazos. Genera una ventaja competitiva duradera en un mercado cada vez más exigente.
Con 30 años de trayectoria, el Laboratorio de Farmacología Veterinaria de la Facultad de Ciencias…
La serie de vida salvaje ofrece un primer vistazo a una historia. Donde cuatro grandes…
Desde ProChile destacan el aumento de los envíos en un 70% y el buen desempeño…
El sábado 1 y domingo 2 de agosto ven y déjate sorprender con las actividades…
Entre el 30 de julio y el 5 de agosto, Electrolux y Mademsa participarán en…
La tendencia sigue acelerando en 2026 con un crecimiento cercano al 70% en el último…