Diferenciación, pagos contactless y tarjetas globales con stablecoins son algunos aspectos a evaluar este 2026.
El sistema financiero latinoamericano atraviesa un proceso de modernización profundo. Los últimos años marcaron un punto de inflexión. En el que bancos y nuevos actores tecnológicos avanzan hacia modelos más ágiles, diferenciales y escalables. Acompañando una adopción masiva de soluciones digitales por parte de los usuarios en toda la región.
La estandarización que durante décadas caracterizó a gran parte de la oferta bancaria. Con productos muy similares entre sí, escasas capacidades de personalización y estructuras heredadas. Comienza a dar paso a una etapa donde la diferenciación y la eficiencia tecnológica se vuelven indispensables.
Hoy, las instituciones financieras se preguntan cómo acelerar su agenda digital, cómo construir experiencias propias y cómo ampliar su presencia. En un mercado cada vez más sofisticado y regional.
Asimismo, la demanda por tecnología moderna, ágil y regional alcanza niveles inéditos. Impulsada por clientes que buscan lanzar, adaptar y expandir productos financieros con velocidad.
Pomelo, plataforma que ofrece infraestructura tecnológica basada en APIs para la emisión y procesamiento de tarjetas de crédito, débito y prepago. Identifica a partir de esta evolución cinco tendencias que definirán al sistema financiero en 2026:
Los bancos avanzan hacia una oferta más flexible y personalizada tras décadas de productos indiferenciados. La tecnología ya permite diseñar experiencias ajustadas a cada modelo de negocio, y el mercado empieza a demandarlo con claridad.
La región pasó del 1% al 15% de transacciones bajo esta modalidad en muy poco tiempo. Con hábitos digitales cada vez más arraigados. El canal móvil se consolida como un estándar para pagos cotidianos.
Su adopción se amplía rápidamente por su aceptación internacional, menores costos y facilidad de uso para compras globales. En este segmento, Pomelo ya emite el 80% de las tarjetas cripto de la región.
Con un escenario económico más previsible, los bancos comienzan a relanzar programas corporativos que habían quedado relegados. A nivel global, este producto vive una etapa de reinvención impulsada por nuevas tecnologías y mayores casos de uso.
La capacidad de operar en múltiples países desde una misma infraestructura se convierte en un diferencial estratégico. En un mercado donde la expansión regional gana protagonismo. La tecnología unificada emerge como una ventaja competitiva determinante.
Mirando hacia 2026. La evolución del sistema financiero estará marcada por instituciones que sepan aprovechar la tecnología para ofrecer productos más robustos, competitivos y adaptados a un mercado en transformación permanente.
El último informe Inmobiliario de NielsenIQ revela un sostenido repunte en la dinámica del sector.…
La marca automotriz y la Federación Nacional de Rugby extienden su exitosa alianza, que ha…
CRECE LA PREFERENCIA POR VEHÍCULOS DE NUEVAS ENERGÍAS EL PRIMER MES DEL AÑO Mercado de…
Entradas a la venta desde las 10AM del jueves 12 de febrero vía Puntoticket. La…
Servidores heredados, cuentas inactivas y repositorios abandonados amplían la superficie de ataque y exponen a…
La entrada en vigencia de la ley que prohíbe el uso de celulares en salas…