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Se presenta el esperado y avanzado deportivo de Maranello, que abre una nueva etapa en la historia del Cavallino Rampante. Su plataforma, concebida en torno a cuatro motores eléctricos y a una profunda integración de sistemas. Preserva el carácter dinámico propio de la marca e introduce una facilidad de uso inédita en un Ferrari.
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El diseño del Ferrari Luce, desarrollado en colaboración con el colectivo LoveFrom de Sir Jony Ive y Marc Newson. Articula con coherencia, claridad y una refinada simplicidad el exterior, el interior y la interfaz.
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La silueta queda definida por una «glass house» de trazo decidido, evocadora de una forma envolvente y continua. Los elementos flotantes en los extremos delantero y trasero contribuyen de manera precisa a una eficiencia aerodinámica sobresaliente.
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Los cuatro motores eléctricos, las cuatro suspensiones activas accionadas eléctricamente y las cuatro ruedas direccionales que funcionan de forma sinérgica representan una de las muchas primicias absolutas en el ámbito automovilístico del Ferrari Luce.
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La gestión dinámica de última generación. Junto con nuevos sistemas de regeneración y control del par, y un sonido auténtico y funcional. Favorecen una implicación constante y una respuesta consistente en cualquier situación de conducción.
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La interfaz envolvente y los mandos táctiles integran cuidadosamente lo físico y lo digital: botones mecánicos, selectores y pantallas se disponen con precisión para ofrecer una experiencia a bordo coherente y cuidadosamente elaborada.
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Este modelo amplía la gama Ferrari, sumándose a las motorizaciones existentes y dando forma a una interpretación inédita de la marca. La arquitectura totalmente eléctrica abre nuevas posibilidades de diseño que van más allá del propio automóvil.
Ferrari ha presentado hoy el Ferrari Luce en el marco contemporáneo y simbólico de la Vela de Calatrava —la Città dello Sport de Roma—. Un escenario elegido para señalar el inicio de una nueva etapa en su trayectoria de excelencia e innovación.
El 25 de mayo de 1947, en el Gran Premio de Roma disputado en el circuito de las Termas de Caracalla. El Ferrari 125S logró la primera victoria oficial del Cavallino Rampante.
Aquel día, con Franco Cortese al volante, comenzó una historia extraordinaria. Setenta y nueve años después, Ferrari regresa a Roma para presentar un proyecto que reafirma su voluntad constante de explorar los límites de lo posible.
Con el Ferrari Luce, el Cavallino Rampante culmina la estrategia multienergética anunciada en el Capital Markets Day de 2022. Y reafirma su principio de neutralidad tecnológica.
La electrificación se integra como una vía más para ampliar las posibilidades de arquitectura, rendimiento, diseño y experiencia de conducción. Sin sustituir las motorizaciones existentes.
La incorporación de nuevas competencias y tecnologías en el ámbito de la electrificación abre horizontes inéditos a nivel de rendimiento y eficiencia en todo el ecosistema Ferrari. Desde el intercambio tecnológico entre los modelos de carretera y el 499P. Vencedor en el Campeonato Mundial de Resistencia, hasta proyectos como Ferrari Hypersail. Concebido como un laboratorio único de investigación e innovación.
En este contexto, el Ferrari Luce abre un segmento nuevo y coherente con el ADN de Maranello. En la que convergen prestaciones, emoción y versatilidad.
El nombre Ferrari Luce sugiere claridad y dirección. Señala el camino y define la intención de crear un Ferrari completamente nuevo. Que no se limite a ser un deportivo eléctrico, sino una interpretación inédita de la marca. Con un carácter reconocible desde el primer instante.
Fiel a su tradición, Ferrari ha diseñado, desarrollado y fabricado internamente los principales componentes. Desde los motores eléctricos hasta la batería, garantizando control y exclusividad.
El proyecto reúne más de 60 patentes y se sustenta en una visión que también contempla el valor en el tiempo. Con un servicio que abarca todos los elementos eléctricos según la filosofía Ferrari Forever.
El diseño del Ferrari Luce se ha encargado a LoveFrom. Un colectivo de diseño dirigido por Jony Ive y Marc Newson. La interpretación de un equipo externo al Ferrari Design Studio, dirigido por Flavio Manzoni. Ha permitido aportar una nueva perspectiva y fomentar esa fertilización cruzada que permite introducir nuevos lenguajes.
A LoveFrom se le ha concedido el espacio creativo necesario para definir desde el principio la dirección del diseño del proyecto. Con el fin de traducir un nuevo lenguaje estilístico interdisciplinar en una auténtica experiencia Ferrari.
La nueva fuente de energía, los motores eléctricos de diseño Ferrari y las avanzadas soluciones de ingeniería han permitido crear una arquitectura completamente nueva. Que realza al mismo tiempo el rendimiento, la percepción de lujo y la amplitud.
Esta configuración permite integrar cuatro puertas y cinco plazas. Una novedad en Ferrari ya que la normalmente la configuración transaxle con motor térmico delantero-central. Y caja de cambios en la parte trasera no permite la incorporación de un quinto asiento.
El habitáculo se concibe como un conjunto coherente de elementos diseñados con precisión. Que conforman un volumen puro de formas depuradas al servicio de la experiencia de conducción.
Exterior, interior e interfaz comparten así un mismo lenguaje.
Desde el punto de vista formal, la distintiva «glass house» define la silueta del Ferrari Luce con una pureza inédita.
Su forma continua se extiende por debajo de la línea de cintura. Integrando los extremos del vehículo. La colocación de los alerones aerodinámicos delantero y trasero por encima y alrededor de la silueta de la estructura acristalada. Define el flujo de aire, la dinámica de conducción y la aeroacústica. Y ha permitido crear esta forma única, pura y sencilla.
Los grupos ópticos quedan plenamente integrados en las superficies, hasta desaparecer visualmente cuando están apagados. En la zaga, las ópticas redondas evocan la claridad formal del 360 Modena y el 458 Italia.
Las llantas, con los diámetros más grandes jamás adoptados en un Ferrari de carretera con 23 pulgadas delante y 24 detrás. Subrayan el carácter singular del conjunto.
La interfaz responde a una organización clara de funciones, situando la información esencial directamente ante el conductor. Cada detalle ha sido cuidadosamente estudiado para ofrecer una experiencia precisa y envolvente.
Botones, mandos, selectores e interruptores mecánicos de precisión conviven con pantallas multifunción desarrolladas junto a Samsung Display©. Los materiales —aluminio anodizado reciclado, cristal Corning® Gorilla® y piel de alta calidad—. Refuerzan la sensación de autenticidad. El sistema de audio, con 21 altavoces y amplificación de 24 canales de 3.000 W de potencia. Integra la firma sonora Ferrari Audio Signature con presets personalizados y optimización dinámica e individual.
Desde el punto de vista técnico, el Ferrari Luce se asienta sobre una plataforma diseñada ad hoc y con un chasis especifico. Que integra soluciones derivadas de la incomparable experiencia de Ferrari en el mundo de la competición. Que han permitido situar el peso en orden de marcha en 2.260 kg. Lo que permite alcanzar prestaciones destacadas. De 0 a 100 km/h en 2,5 segundos, de 0 a 200 km/h en 6,8 segundos. Más de 310 km/h de velocidad máxima, potencia máxima total de 1050 CV y una autonomía superior a 530 km.
El sistema de propulsión combina cuatro motores eléctricos —uno por rueda—. Una batería de 122 kWh, suspensiones activas derivadas del F80 y dirección trasera independiente. Dos principios definen esta arquitectura: el control preciso del movimiento de cada rueda en todas las direcciones y en cualquier condición dinámica. Y una concepción del sonido auténtica.
Cada rueda dispone de actuadores específicos para tracción, dirección y control vertical. Lo que permite una libertad de control y una precisión excepcionales gracias a la capacidad de adaptar en tiempo real la distribución del par. A las condiciones de la carretera y al rendimiento deseado.
Cada una de las ruedas del Ferrari Luce está, por tanto, totalmente coordinada con la dinámica solicitada por el piloto. Quien percibe un único movimiento fluido. No solo gira el volante. Sino que también el torque vectoring y el equilibrio elástico de las suspensiones contribuyen al cambio de dirección. Realzando la agilidad y la facilidad de conducción.
El enfoque del Ferrari Luce respecto al sonido se basa en un principio clave. Debe ser auténtico y funcional, propio de la mecánica y al servicio de la conducción. Un acelerómetro de precisión situado en el corazón del eje capta la textura viva y las vibraciones metálicas generadas por los órganos giratorios en tiempo real.
El sistema, desarrollado internamente y patentado. Filtra, ecualiza la señal y amplifica sus componentes nobles de forma similar a lo que ocurre en una guitarra eléctrica. Pero solo cuando resulta funcional para la conducción.
El nivel del sonido se basa en la posición del e-Manettino y en el modo de uso de las levas del volante. Para permitir al piloto pasar de la comodidad del silencio a la máxima expresividad.
La emisión del sonido se realiza a través de un sistema de amplificación externo, para dar cuerpo a un frente de onda natural, y de uno interno. Para garantizar el detalle y la alta fidelidad.
El resultado adicional, además de la calidad del sonido interno. Es un coche perceptible también desde el exterior al acercarse y al pasar. El Ferrari Luce se ha beneficiado de un estudio muy avanzado en materia de reducción de vibraciones y ruido (NVH). Que lo convierte en el Ferrari más confortable de la historia. El ruido de rodadura se atenúa enormemente gracias al primer subchasis elástico de la historia de Maranello. A las suspensiones activas y a la optimización de masas, rigideces y materiales insonorizantes.
El Ferrari Luce alcanza su ambicioso objetivo. Lograr el coeficiente de resistencia aerodinámica más bajo con diferencia en la historia de los coches de carretera de Maranello. Al tiempo que garantiza una habitabilidad interior inigualable.
De hecho, toda la arquitectura del vehículo se ha esculpido prestando una atención extrema a su eficiencia aerodinámica. A la gestión de la estela y del flujo mediante la creación de formas puras e ininterrumpidas.
Las rejillas aerodinámicas activas, otra primicia absoluta para Ferrari. Regulan el flujo de aire a través de los radiadores. Garantizando en todas las condiciones el equilibrio adecuado entre las necesidades de refrigeración y la resistencia aerodinámica.
La regulación activa de la suspensión puede reducir la altura delantera en 10 mm a alta velocidad para maximizar la eficiencia sin comprometer el confort ni el rendimiento.
El sistema de refrigeración forma parte de un sistema integrado que gestiona la autonomía del vehículo. Mediante un software que equilibra el consumo eléctrico, la función de precalentamiento inteligente. La gestión de la carga rápida y el preacondicionamiento de la batería y el habitáculo. Incluso de forma remota.
La dinámica del vehículo, optimizada para la arquitectura eléctrica en términos de centro de gravedad, inercia y libertad de control. Permite al Ferrari Luce mantener un comportamiento dinámico siempre ágil y natural.
El piloto controla el vehículo a través del e-Manettino. Que modula la potencia y la tracción, y el icónico Manettino de cinco posiciones. Dotado de lógicas que se adaptan a las condiciones de adherencia.
El Ferrari Luce estrena la nueva Vehicle Control Unit (VCU). Una central de mando que integra el powertrain y la dinámica. Actualizando los objetivos 200 veces por segundo y coordinando las estrategias de eficiencia con los controles del nuevo Side Slip Control X.
La tracción integral eléctrica, una primicia absoluta para un Ferrari. Permite que el Torque Vectoring libere todo su potencial para hacer que el coche sea preciso y predecible en cada fase. Mientras que el nuevo Torque Shift Engagement y la regeneración ampliada crean una progresión de par y freno motor digna de un deportivo.
La gestión del par, en particular, representa la respuesta de Ferrari a uno de los retos típicos de los vehículos eléctricos. Es decir, la percepción de una fuerte aceleración longitudinal instantánea. Que en la fase de arranque puede incluso resultar desorientadora y que se atenúa al aumentar la aceleración.
Ferrari incorpora una lógica propia y patentada que permite aumentar el par disponible al accionar la leva derecha del volante. Manteniendo la sensación de progresividad; con la izquierda, en cambio. Se incrementan la recuperación de energía y la sensación de desaceleración. Para una experiencia dinámica incomparable con cualquier otro coche de la categoría.
El sistema de propulsión incluye cuatro motores síncronos de imanes permanentes con flujo radial derivados del F80. Con un régimen máximo de 30 000 rpm en la parte delantera y 25 500 rpm en la trasera.
El sistema funciona con una arquitectura de 800 V y combina rendimiento y eficiencia. Gracias a diversas soluciones derivadas directamente del mundo del automovilismo.
El paquete de baterías de alta tensión (diseñado, validado y fabricado en Maranello). Integra 210 celdas en serie que alcanzan los 122 kWh. Admite la recarga rápida y le dota de hasta 350 kW y está concebido como un elemento estructural del vehículo.
La electrónica de potencia, con inversores compactos y un convertidor resonante CC/CC para las suspensiones activas. Alcanza una eficiencia récord, superior al 98%.
La estructura del Ferrari Luce, completamente nueva, nace en estrecha sinergia con las baterías. Que junto con el chasis y la carrocería crea un sistema integrado capaz de optimizar el rendimiento estructural y la eficiencia.
El chasis combina piezas huecas fundidas, extruidas y de aluminio. Mientras que la carrocería utiliza perfiles extruidos y chapas de aluminio.
La arquitectura maximiza la habitabilidad interior. Eliminando el túnel central e integrando la batería bajo el suelo y los asientos traseros. El alto nivel de optimización e integración del subchasis trasero elástico. Combina el nivel de handling típico de un Ferrari con un rendimiento superior en términos de confort de conducción.
El emplazamiento de la batería contribuye activamente a las prestaciones de rigidez. Con un incremento respecto a los Ferrari de cuatro plazas que supera el 25 % (flexional) y el 35 % (torsional). La combinación de carrocería en bruto y alojamiento de la batería es una de las más ligeras de su categoría a igualdad de contenido.
El triángulo superior semivirtual, las ruedas traseras direccionales independientes, los frenos CCM optimizados y las soluciones específicas para reducir la fricción. Completan una configuración pensada para maximizar las emociones de conducción y el confort. El empleo extensivo de aluminio reciclado permite reducir las emisiones de CO2e en la fase de producción en torno a un 70%.
En conjunto, el Ferrari Luce inaugura un nuevo capítulo para el Cavallino Rampante: una evolución coherente con su legado, que mantiene intacta su capacidad para emocionar al volante y proyecta su visión hacia nuevos horizontes.





