
En medio de un ciclo de inversiones que supera los US$105 mil millones proyectados para la próxima década, el director ejecutivo de J.E.J. Ingeniería, Daniel Morales, destaca el papel de la Región de Antofagasta. Como epicentro de los proyectos clave impulsados por innovación, sostenibilidad y nuevas tecnologías.
Antofagasta sigue posicionándose como el principal polo de desarrollo de la minería chilena. Mientras Exponor 2026 reúne a las principales compañías, proveedores y expertos del sector. La región concentra algunos de los proyectos llamados a marcar el futuro de una industria. Que atraviesa uno de sus momentos de mayor optimismo.
Según el estudio “Señales de la Minería”, elaborado por Vantaz Group y CESCO, la confianza del sector alcanzó su nivel más alto. Desde que se realiza la medición. La cartera de proyectos estimada para la próxima década supera los US$105 mil millones. Reflejando uno de los ciclos de inversión más relevantes de los últimos años.
Para Daniel Morales Farías, director ejecutivo de J.E.J. Ingeniería, empresa chilena con más de 33 años desarrollando e implementando servicios integrales para la minería y otras industrias, gran parte de ese desarrollo tendrá como protagonista a la Región de Antofagasta.
“Durante la próxima década tendrán especial relevancia las iniciativas asociadas a la continuidad y expansión de los grandes distritos mineros de la región”, señala.
Entre ellas destaca proyectos estructurales como la Nueva Concentradora Escondida, la continuidad operacional de Radomiro Tomic y la Desaladora Distrito Norte. Infraestructura clave para fortalecer la seguridad hídrica de las operaciones mineras.
A juicio del ejecutivo, el valor de estas iniciativas trasciende el aumento de la producción.
“Su relevancia radica también en la capacidad de movilizar inversiones de largo plazo. Impulsar la innovación tecnológica, generar empleos especializados y acelerar soluciones vinculadas a la eficiencia hídrica, la descarbonización y la automatización de procesos”, afirma.
Precisamente, estos temas forman parte de los ejes de Exponor. Considerada la tercera feria minero-energética más importante del mundo. Y la única exhibición técnica en terreno de su tipo.
El encuentro, organizado por la Asociación de Industriales de Antofagasta (AIA), reúne a más de 1.300 expositores de 36 países. Y se ha consolidado como una vitrina para las tecnologías que están transformando la industria.
Morales sostiene que la nueva generación de proyectos mineros se diferencia de los ciclos anteriores. Por incorporar una mirada más integral. Donde la sostenibilidad, la eficiencia energética, la gestión responsable del agua y la reducción de emisiones tienen un rol cada vez más relevante.
A ello se suma la incorporación de herramientas digitales. Basadas en la automatización, inteligencia artificial y sistemas de monitoreo en tiempo real. Así como una mayor consideración de variables sociales y territoriales. Desde las etapas tempranas de diseño.
“Más que un proyecto en particular, el gran desafío y oportunidad para la región será materializar inversiones. Que permitan producir los minerales que demanda la transición energética. De manera cada vez más eficiente, sostenible y alineada con las exigencias ambientales y sociales actuales”, concluye.





