
La marca francesa destaca la importancia de revisar periódicamente el estado de los neumáticos. Y adaptar la conducción a las condiciones climáticas para reducir riesgos durante la temporada de lluvias y bajas temperaturas.
Con la llegada del invierno, la lluvia, el frío y las bajas temperaturas vuelven a poner a prueba la seguridad de los conductores.
En este contexto, Michelin recuerda que los neumáticos son el único punto de contacto entre el vehículo y el pavimento. Por lo que su estado es fundamental para mantener la adherencia y el control del vehículo.
Las condiciones invernales pueden aumentar las distancias de frenado y reducir la capacidad de respuesta del automóvil. Debido a la presencia de agua, barro, escarcha o hielo.
Por ello, una correcta mantención de los neumáticos y una conducción preventiva son claves para desplazarse con seguridad.
Cinco recomendaciones para cuidar los neumáticos durante el invierno
- Revisar la presión de inflado. Las bajas temperaturas pueden reducir la presión de los neumáticos. Se recomienda controlarla al menos una vez al mes y antes de realizar viajes largos.
- Verificar el desgaste de la banda de rodadura. Una profundidad adecuada de los surcos ayuda a evacuar el agua. Y disminuye el riesgo de aquaplaning.
- Inspeccionar posibles daños. Cortes, grietas, deformaciones o golpes pueden afectar el desempeño y la seguridad del neumático.
- Realizar alineación y balanceo cuando sea necesario. Estas mantenciones favorecen un desgaste uniforme y una mejor estabilidad del vehículo.
- Considerar neumáticos adecuados para bajas temperaturas. Cuando las temperaturas se mantienen por debajo de los 7°C, los neumáticos de invierno o All Season certificados pueden ofrecer una mejor adherencia y distancias de frenado más cortas.
Consejos para conducir con seguridad bajo la lluvia
Además del estado de los neumáticos, Michelin recomienda adaptar los hábitos de conducción a las condiciones del camino:
Reducir la velocidad y evitar maniobras bruscas.
Aumentar la distancia de seguridad con otros vehículos.
Frenar y acelerar de forma progresiva.
Mantener una buena visibilidad. Revisando limpiaparabrisas y luces.
Evitar atravesar charcos profundos. Que puedan provocar aquaplaning.
Extremar las precauciones en zonas donde puede formarse hielo. Como puentes, caminos de montaña y sectores con poca exposición al sol.
Aunque muchas personas asocian los riesgos invernales principalmente a la nieve. Gran parte de los incidentes ocurren sobre pavimento frío o mojado.
Por ello, mantener los neumáticos en buen estado y adaptar la conducción a las condiciones climáticas sigue siendo una de las medidas más efectivas. Para mejorar la seguridad de todos quienes comparten la vía.





