
Cada 21 de julio se conmemora el Día Mundial del Perro, una fecha que invita a reconocer el lugar que estos animales ocupan en las familias y a reforzar la importancia de una tenencia responsable. Alimentación adecuada, controles veterinarios, ejercicio, identificación y tiempo de calidad son algunos de los cuidados fundamentales para acompañarlos durante todas las etapas de su vida.
Los perros ocupan un lugar cada vez más importante en los hogares chilenos. De acuerdo con un estudio de Cadem, el 86% de las personas encuestadas declaró tener al menos una mascota. Y, entre quienes convivían con una, el 87% señaló que la consideraba parte de su familia.
Este vínculo afectivo también implica responsabilidades concretas. Incorporar un perro al hogar supone asumir un compromiso de largo plazo. Que incluye proporcionarle una alimentación adecuada, atención veterinaria, actividad física, estimulación y un entorno seguro.
“Considerar a un perro como parte de la familia significa comprender que su bienestar depende de las decisiones que tomamos por él. No basta con entregarle afecto. También necesita una nutrición apropiada, atención preventiva, ejercicio y cuidados acordes con su edad, tamaño y condición de salud”. Explica Diego Rugeles, médico veterinario y gerente técnico de POEMA®.
Una responsabilidad que comienza antes de llevarlo a casa
Antes de adoptar o incorporar un perro a la familia, es importante evaluar si se cuenta con el tiempo, el espacio y los recursos necesarios. Para responder a sus necesidades durante toda su vida.
En Chile, la última estimación nacional disponible. Elaborada por la Facultad de Medicina Veterinaria de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Para la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo. Calculó que cerca de 3,5 millones de perros circulaban por la vía pública sin supervisión.
Esta categoría no corresponde exclusivamente a animales abandonados. Ya que también puede incluir perros con una persona responsable que deambulan libremente.
El estudio estimó que por cada 2,4 perros con tutor se observaba aproximadamente uno en la vía pública sin supervisión.
“Permitir que un perro salga sin supervisión lo expone a accidentes, enfermedades, peleas, extravíos y otros riesgos. La tenencia responsable también implica mantenerlo identificado, registrado y acompañado cada vez que se encuentre fuera de su hogar”. Agrega Rugeles.
Cinco cuidados que no pueden faltar
En el marco del Día Mundial del Perro, el especialista de POEMA® entrega cinco recomendaciones para proteger su salud y bienestar:
- Elegir una alimentación adecuada
La alimentación debe considerar la edad, el tamaño, el nivel de actividad y el estado de salud de cada perro. No todos tienen los mismos requerimientos nutricionales. Por lo que es importante respetar las porciones recomendadas y solicitar orientación veterinaria cuando sea necesario.
El acceso permanente a agua limpia y fresca también es fundamental, especialmente durante los meses de mayor temperatura o después de realizar actividad física.
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Mantener controles veterinarios periódicos
Las visitas preventivas permiten revisar el estado general del perro. Mantener al día sus vacunas y desparasitaciones. Y detectar enfermedades que pueden no presentar síntomas evidentes durante sus primeras etapas.
La frecuencia de los controles debe definirse junto con el médico veterinario. Considerando la edad, los antecedentes y las necesidades particulares del animal.
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Incorporar ejercicio y estimulación
Los paseos no solo permiten realizar actividad física. También son una oportunidad para explorar, recibir estímulos, socializar y disminuir el estrés.
La duración y la intensidad del ejercicio deben adaptarse a las características de cada perro. Los cachorros, los perros mayores y aquellos con determinadas condiciones de salud pueden necesitar rutinas especiales.
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Identificarlo y registrarlo
La Ley de Tenencia Responsable establece la obligación de identificar e inscribir a perros y gatos en el Registro Nacional de Mascotas.
Contar con microchip y mantener actualizados los datos de contacto facilita su recuperación en caso de extravío. Y permite asociarlo formalmente con la persona responsable de su cuidado.
- Respetar sus tiempos y necesidades
Cada perro tiene una personalidad, una historia y una forma diferente de relacionarse con su entorno. En el caso de animales adoptados o rescatados, la adaptación puede requerir paciencia, rutinas predecibles y una incorporación gradual a nuevos espacios, personas y otros animales.
No se debe forzar el contacto físico ni castigar las conductas asociadas al miedo o a la ansiedad. Cuando estas señales son intensas o persistentes, es recomendable solicitar apoyo veterinario especializado.
“El mejor homenaje que podemos hacerles en este Día Mundial del Perro es revisar si estamos respondiendo realmente a sus necesidades. Una alimentación adecuada y los controles preventivos son fundamentales, pero también lo son el tiempo, la paciencia y el compromiso diario”. Concluye Diego Rugeles.




