
La maqueta, construida por Patricia León durante cuatro meses, nació como una iniciativa personal y hoy materializa valores centrales para SONDA. Al mostrar cómo una idea simple puede convertirse en una gran obra.
En el hall de las oficinas de SONDA en Santiago se exhibe una maqueta de su edificio corporativo construida con más de 13.000 piezas de LEGO.
No fue un encargo ni una iniciativa interna. La creó Patricia León, ingeniera de la compañía y AFOL, sigla de Adult Fan of LEGO. Como se conoce internacionalmente a los adultos aficionados a LEGO.
SONDA decidió exhibirla porque el proyecto refleja algo que la compañía valora profundamente. La capacidad de tomar una estructura compleja y reconstruirla con precisión. La maqueta nació desde una pasión personal. Pero terminó convertida en una obra vinculada al lugar de trabajo de Patricia y a la historia de la empresa.
El proyecto tomó cuatro meses. Patricia buscó piezas, revisó proporciones y ajustó detalles hasta completar una réplica del edificio. Que muchos colaboradores reconocen como “el edificio de la escalera”.
Su interés por construir viene de lejos. Cuando era niña, solía desarmar teléfonos y radios para entender cómo funcionaban por dentro. Esa curiosidad práctica la llevó más tarde a la informática.
“Esta obra refleja algo que valoramos profundamente. Que la innovación no siempre parte en un laboratorio o en un proyecto formal. Sino muchas veces en la curiosidad, el compromiso y la capacidad de una persona para llevar una idea hasta sus últimas consecuencias. Para nosotros, que esta iniciativa haya nacido de una colaboradora y hoy forme parte de nuestros espacios comunes tiene un significado muy especial”. Comenta Roberto Jana, gerente corporativo Personas, Comunicaciones y Branding de SONDA.
León explica que “siempre me ha gustado entender cómo están hechas las cosas y llevar una idea hasta el detalle final. Poder aplicar esa pasión en una réplica del edificio de SONDA. Que además tiene un valor tan especial para mí, fue una experiencia muy bonita y desafiante”.
El vínculo de Patricia con la empresa comenzó antes de su vida profesional. Su padre trabajó en la compañía, ella participó de niña en un concurso interno de Navidad. Y, años después, realizó su práctica profesional justo cuando se inauguró el edificio que hoy replicó.
Por eso, la maqueta no solo representa un espacio de trabajo. También cruza parte de su historia personal con la historia de la empresa.
Durante el proceso recibió apoyo interno. El arquitecto Jorge Roblero le facilitó planos antiguos del edificio y la acompañó a revisar espacios para resolver detalles de la estructura.
Sus líderes y compañeros también siguieron el avance del proyecto. Cuando la maqueta estuvo terminada, SONDA decidió instalarla en un lugar visible para sus colaboradores. “Me siento muy orgullosa de verla ahí y de que la gente se saque fotos”. Dice León.
Para SONDA, la obra no es solo una pieza decorativa. Es una forma concreta de mostrar que la innovación también se construye desde las personas: desde sus intereses, su oficio y su capacidad de llevar una idea hasta el final.




