El sistema frontal que atraviesa buena parte del país estos días ha vuelto a poner a prueba a miles de familias chilenas.
La prioridad, evidentemente, son las personas. Los evacuados, quienes han perdido el suministro eléctrico, quienes esta semana enfrentan techos dañados o accesos cortados.
En medio de esa urgencia, hay una preocupación que muchos hogares comparten en silencio y que rara vez aparece en la conversación pública. Qué pasa con el perro o el gato que también vive bajo ese mismo techo.
Para muchas familias son parte del núcleo afectivo, y para niños y adultos mayores suelen ser una compañía irremplazable. Es natural, entonces, que cuando el pronóstico anuncia varios días seguidos de lluvia y viento. Los dueños queramos saber cómo cuidarlos mejor.
Lo primero es recordar que los animales perciben la tormenta antes que nosotros. Cambios en la presión, ruidos de viento, truenos lejanos. Todo eso los inquieta, aunque no lo demuestren.
En mi casa lo veo con mi perro, que días como estos se convierte en mi sombra y no se despega de donde uno esté. No es capricho ni desobediencia. Es su forma de pedir cercanía.
Bajar el volumen de la casa, mantener rutinas de alimentación y paseo dentro de lo posible y ofrecerles un espacio propio, seco y templado. Ayuda mucho más que cualquier intento de “calmarlos” a la fuerza.
La primera es dónde va a estar la mascota durante los días de lluvia. Los patios y las terrazas, por más que sean su lugar habitual. Suelen ser los puntos más expuestos, y trasladar la cama, el agua y la comida a un sector interior hace una diferencia enorme. Especialmente en razas pequeñas, cachorros y animales mayores.
La segunda es tener a mano lo básico por si el temporal se prolonga o si hay cortes de luz. Alimento seco para varios días, agua limpia, los medicamentos habituales, correa y una manta. Nada muy distinto del kit que la protección civil recomienda para las personas.
La tercera, quizás la más olvidada, es la identificación. En cada temporal se pierden animales que escapan asustados por un trueno o por una puerta que el viento abre de golpe.
Un collar con placa, un microchip vigente y una foto reciente en el teléfono son la mejor forma de que un vecino, un carabinero o una veterinaria puedan ayudarnos a encontrarlos.
Y si durante el evento vemos señales que no calzan. Como un animal que tirita, que se niega a comer o que respira agitado. Conviene tener identificada previamente la veterinaria de urgencia más cercana, y una alternativa por si la primera no está operativa.
Hay algo, sin embargo, que ninguna lista de recomendaciones puede reemplazar, y es la calma de la familia. Los animales leen el estado de ánimo de la casa con una precisión notable.
Si conservamos rutinas, si los incluimos en la conversación cotidiana, si les hacemos un espacio junto a nosotros mientras afuera llueve. La tormenta se vuelve más llevadera para todos.
Revisamos el estado del techo antes del invierno, guardamos velas y linternas por si se corta la luz. Dejamos el auto con revisión técnica al día. Con los animales de la casa la lógica es la misma. Y va bastante más allá de una situación meteorológica puntual.
Los temporales, cada vez más intensos, son una realidad que llegó para quedarse. Preparar la casa, la familia y también a las mascotas es una forma sencilla de cuidar aquello que más queremos.
Sensores avanzados, inteligencia artificial y conectividad permiten disfrutar de una experiencia más eficiente y confortable…
La más grande e innovadora competencia culinaria de Discovery Home & Health llega el próximo…
La expectativa por el esperado videojuego está siendo aprovechada por ciberdelincuentes para robar datos personales,…
Bag-in-Box: el formato que puede reducir en hasta 86% el uso del plástico SIG es…
El fabricante de soluciones de infraestructura y cableado estructurado anunció la disponibilidad de sus switches…
Revive el sentimiento. HBO anunció el lanzamiento de ‘EUPHORIA: UNA MIRADA AL PASADO’, un documental inédito basado en…