Picazón, mal olor y piel enrojecida: cómo reconocer problemas cutáneos en perros y gatos

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Perros y gatos
Perros y gatos.
Perros y gatos
Perros y gatos.

Especialista explica cómo la humedad ambiental propia del invierno puede favorecer la dermatitis por Malassezia. Una afección cutánea provocada por la proliferación excesiva de una levadura presente de forma natural en la piel canina y felina.

Aunque los problemas de piel suelen asociarse a las altas temperaturas del verano. Durante el otoño e invierno también se generan condiciones que pueden afectar la salud cutánea de perros y gatos.

La humedad ambiental, las lluvias frecuentes y los cambios bruscos de temperatura. Pueden favorecer la proliferación de microorganismos presentes de forma natural en la piel. Provocando diversas afecciones dermatológicas.

Una de ellas es la dermatitis por Malassezia, una afección cutánea provocada por la proliferación excesiva de la levadura Malassezia pachydermatis. Microorganismo que habita de forma natural en la piel y los conductos auditivos de perros y gatos.

En condiciones normales no representa un problema. Pero cuando se altera el equilibrio natural de la piel puede multiplicarse. Y generar inflamación, picazón y molestias importantes para las mascotas.

Según explica Francisca Reyes, médico veterinaria de Virbac Chile. Las condiciones propias de la temporada favorecen este escenario. “Durante los meses más fríos observamos una combinación de factores que pueden alterar el microclima de la piel. La humedad que queda atrapada en el pelaje después de paseos bajo la lluvia. I en ambientes húmedos crea condiciones favorables para la proliferación de microorganismos como la Malassezia”. Señala.

La especialista agrega que los cambios de temperatura también pueden influir. “Durante el invierno las mascotas suelen pasar del frío y la humedad exterior a espacios calefaccionados. Estos contrastes térmicos, sumados a una menor ventilación de la piel debido al desarrollo de un pelaje más denso. Pueden afectar la barrera cutánea y favorecer la aparición de problemas dermatológicos”, explica.

Señales de alerta a las que prestar atención

Uno de los principales desafíos de esta afección es que sus síntomas suelen confundirse con otras enfermedades de la piel. Por ello, los especialistas recomiendan estar atentos a cualquier cambio en el comportamiento o aspecto físico de las mascotas.

Entre las señales más frecuentes se encuentran el rascado constante. El lamido excesivo de patas, el frotamiento contra muebles u otras superficies y la presencia de piel enrojecida o inflamada.

Estas molestias suelen presentarse con mayor frecuencia en zonas donde se acumula humedad. Como los espacios entre los dedos, axilas, ingles, pliegues cutáneos y conductos auditivos.

Otro signo característico es la aparición de un olor intenso y persistente. “Muchos tutores describen un olor similar al de humedad, queso o pies mojados. Este es uno de los signos más característicos asociados a la proliferación excesiva de Malassezia. Y suele acompañarse de cambios en la textura de la piel”. Comenta la especialista de Virbac Chile.

En algunos casos también puede observarse descamación. Aumento de la grasa en la piel, oscurecimiento de ciertas zonas o engrosamiento cutáneo. Especialmente cuando la condición se mantiene por períodos prolongados.

La médico veterinaria advierte que la dermatitis por Malassezia suele estar asociada a condiciones subyacentes. Como alergias ambientales o alimentarias. Las que debilitan la barrera natural de la piel y favorecen la proliferación de esta levadura.

Por ello, recalca la importancia de consultar oportunamente con un médico veterinario para obtener un diagnóstico adecuado y definir el tratamiento más apropiado para cada caso.

Dependiendo de la evaluación clínica, este puede incluir el uso de champús dermatológicos específicos, como Allermyl Glyco, Sebocalm y Allercalm, formulados para contribuir al cuidado de la barrera cutánea y al manejo de las alteraciones de la piel asociadas a esta afección. 

Como medida preventiva, la especialista recomienda secar cuidadosamente a las mascotas después de paseos bajo la lluvia o en condiciones de alta humedad, prestando especial atención a patas, axilas, pliegues cutáneos y orejas. “Mantener una piel limpia y seca sigue siendo una de las mejores herramientas para ayudar a preservar la salud cutánea de perros y gatos durante los meses de invierno”, agrega.