Pymes: El liderazgo por proyecto gana terreno como fórmula para crecer y competir
Las pequeñas y medianas empresas representan el 98,3% del tejido empresarial chileno. Generan cerca de la mitad del empleo formal. Pero muchas enfrentan el desafío de crecer sin contar con acceso permanente a liderazgo especializado.
El management interino aparece como una alternativa. Esto, para profesionalizar la gestión, impulsar proyectos estratégicos y fortalecer su competitividad.
Las pequeñas y medianas empresas son el principal motor de la economía chilena. Según datos del Banco Central, a mayo de 2025 existían 759.320 pymes activas. También cerca de dos millones de microemprendedores. En conjunto representan el 98,3% de las empresas del país.
Además, más de 6,4 millones de personas trabajan en este segmento. Esto equivale a casi la mitad de la fuerza laboral nacional.
Sin embargo, su relevancia económica contrasta con una realidad desafiante. Esto, de acuerdo con cifras del Servicio de Impuestos Internos. Las ventas de las pymes representan sólo el 11,7% del total del país.
Una brecha que evidencia el enorme potencial de crecimiento que aún existe. Además de la necesidad de fortalecer la gestión para competir en mercados cada vez más exigentes.
Así el management interino y el liderazgo fraccional comienzan a posicionarse como una herramienta estratégica para las pymes.
Esto para que puedan acceder a talento ejecutivo de alto nivel sin asumir los costos de incorporar gerencias permanentes.
“Muchas pymes llegan a un punto donde necesitan profesionalizar su gestión para dar el siguiente paso. Pero no siempre requieren, o pueden financiar, un gerente de tiempo completo. Lo que necesitan es experiencia para resolver un desafío específico. Liderar una transformación o acelerar un proyecto de crecimiento. Ahí es donde el management interino genera un enorme valor”, explica Rosario Ganderats, socia de InterimToGo.
A diferencia de una contratación tradicional, este modelo permite incorporar ejecutivos por objetivos y durante un período determinado, liderando iniciativas concretas como la expansión comercial, la implementación de tecnología, la profesionalización de procesos, la internacionalización o la reorganización financiera.
Un mercado de talento disponible para las pymes
Lejos de ser una modalidad utilizada únicamente por grandes compañías, el management interino cuenta hoy con una amplia oferta de profesionales altamente calificados dispuestos a trabajar bajo este esquema.
Así lo demuestra un estudio de InterimToGo, realizado a casi 500 ejecutivos y ejecutivas de alto nivel entre 35 y 65 años, donde cerca de ocho de cada diez manifiestan interés en participar en proyectos de liderazgo interino o fraccionales. De ellos, un 46,2% declara interés activo en esta modalidad y un 53,8% señala que evaluaría participar dependiendo del proyecto; sólo un 14,7% descarta esta alternativa.
El mismo estudio derriba uno de los principales mitos asociados a este modelo.
Un ejecutivo interino no corresponde a un profesional que busca una ocupación temporal mientras encuentra un empleo estable. Por el contrario, se trata principalmente de líderes entre 45 y 64 años. Con experiencia gerencial o de nivel C-Level, que buscan aportar desde su trayectoria en proyectos donde puedan generar impacto.
“El talento interino busca proyectos relevantes donde pueda aportar valor real y ejercer liderazgo con autonomía. Son ejecutivos que han acumulado experiencia durante décadas y que hoy prefieren participar en iniciativas desafiantes”, señala la especialista.
Competitividad sin aumentar la estructura
Para las pymes, uno de los principales beneficios del management interino es que permite acceder a capacidades estratégicas justo cuando son necesarias, evitando incrementar la estructura fija de la organización. Entre sus principales aportes destacan el acceso rápido a experiencia especializada, el acompañamiento en procesos de transformación, la continuidad operacional durante cambios organizacionales, el liderazgo de proyectos específicos y una mayor capacidad para responder con agilidad a escenarios cambiantes; además, el modelo favorece la transferencia de conocimientos hacia los equipos internos, fortaleciendo las capacidades de la empresa incluso una vez finalizado el proyecto.
“Las grandes empresas llevan años entendiendo que el talento puede incorporarse de manera flexible según los desafíos del negocio, hoy esa posibilidad también está al alcance de las pymes. Incorporar liderazgo estratégico en el momento adecuado puede marcar la diferencia entre mantener el negocio funcionando o dar el salto hacia un crecimiento sostenido”, señala Rosario Ganderats.
El management interino ha dejado de ser una solución excepcional para convertirse en una herramienta concreta que permite a las pymes acceder a experiencia de alto nivel, profesionalizar su gestión y acelerar su desarrollo sin perder flexibilidad.
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