¿Tu perro se cansa más rápido que antes? Podría ser una alerta de su corazón

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Perro
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La enfermedad cardíaca afecta a 1 de cada 10 perros, y el riesgo aumenta un 60% o más a partir de los 7 años. En Chile ya está disponible el primer tratamiento aprobado para actuar antes de que aparezcan los síntomas, por eso el control veterinario regular es clave.
Es una escena habitual en la consulta veterinaria. Perros que de cachorros eran pura energía y que, con los años, empezaron a cansarse más rápido. Acortar sus paseos y perder el interés en jugar.
Para muchas familias esto puede parecer algo de la edad. Pero también puede ser la primera señal de una enfermedad cardíaca. Una condición que en los perros suele avanzar de forma gradual y silenciosa, sin síntomas evidentes hasta etapas más avanzadas.
La enfermedad cardíaca más común en los perros es la Enfermedad Degenerativa de la Válvula Mitral (MMVD). Afecta al 10% de los perros y ocurre cuando una válvula del corazón empieza a tener una fuga. La sangre no se bombea bien y eso produce el “soplo cardíaco”.

Esta etapa “silenciosa” o preclínica (sin síntomas claros aún) es la más frecuente (entre 75% y 80% de los casos). Y es la principal causa de que los perros se enfermen o mueran por problemas del corazón.

Es crónica, es decir, una vez que avanza no se revierte. Pero con diagnóstico y tratamiento oportuno se puede mantener bajo control.
Cuando el veterinario ya detectó un soplo cardíaco y el corazón empezó a agrandarse. Pero el perro todavía no muestra síntomas, es el momento en que puede beneficiarse del tratamiento farmacológico.
En esta etapa, existen alternativas terapéuticas aprobadas que ayudan a retrasar la aparición de la insuficiencia cardíaca y a prolongar el tiempo libre de síntomas. Una de ellas, recientemente disponible en Chile, es VETMEDIN®.
“Si el perro que antes paseaba diez minutos empieza a detenerse a los ocho, o se agita más de lo normal. O presenta tos y respiración acelerada en reposo, no hay que asumir que es la edad. Hay que consultar. Y cuando hay diagnóstico, el cumplimiento del tratamiento es clave. La enfermedad puede avanzar silenciosamente y llegar a comprometer el corazón si no se controla a tiempo”. Advierte Jocelyn Atenas, médico veterinaria con dedicación en cardiología y directora nacional del Colegio Médico Veterinario de Chile (Colmevet).
Esta condición afecta principalmente a razas pequeñas y medianas como Cavalier King Charles Spaniel, Dachshund, Poodle, Chihuahua y Cocker Spaniel Y su incidencia aumenta un 60% o más en perros mayores de siete años. El sedentarismo, la obesidad y una mala alimentación también incrementan el riesgo.
Myriam Rodríguez, tutora de poodles durante 15 años y con experiencia de primera mano en cardiopatías caninas. Lo resume así: “Detectar una cardiopatía a tiempo puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida de nuestras mascotas. Mi recomendación es no esperar a que aparezcan síntomas graves”.
Por eso el control veterinario regular es clave. Escuchar el corazón (auscultar) con un estetoscopio permite detectar a tiempo un soplo cardíaco. Además de exámenes como radiografías y ecocardiografía ayudan a confirmar el diagnóstico. Y por último, definir la etapa de la enfermedad según la clasificación A, B1, B2, C y D. Elaborada por la Escuela Americana de Medicina Interna Veterinaria (ACVIM). Información con la que el médico veterinario define el tratamiento más adecuado.
Si tu perro se cansa más rápido, acorta sus paseos o ha perdido el interés en jugar, no asumas que es solo la edad: cuéntaselo a tu veterinario. Un chequeo a tiempo puede ser la diferencia.