Las marcas apuestan por las latas para ampliar la experiencia del consumidor

0
38
Ball, latas
Ball, latas.
Ball, latas
Ball, latas.

La personalización, las ediciones limitadas y las herramientas digitales están transformando el envase en un nuevo punto de contacto entre las marcas y las personas.

En un mercado donde las marcas compiten permanentemente por captar la atención de las personas. El packaging ha adquirido un papel cada vez más estratégico.

Más allá de proteger y contener un producto, hoy el envase se ha convertido en una herramienta para comunicar, diferenciarse y fortalecer la relación con los consumidores.

Esta evolución también se refleja en distintos estudios. Una investigación de Ipsos reveló que el 72% de los consumidores encuestados considera que el diseño del envase influye en sus decisiones de compra. Mientras que NielsenIQ BASES estima que la optimización del packaging puede generar, en promedio. Un aumento de 5,5% en los ingresos proyectados de un producto.

En este contexto, Ball, líder mundial en envases sostenibles de aluminio. Desarrolla soluciones que permiten a las marcas aprovechar el potencial de las latas. Como plataformas de comunicación a través de diseños de alto impacto, ediciones limitadas, códigos QR y campañas. Asociadas a eventos, temporadas o iniciativas especiales.

“Actualmente, una lata puede ser mucho más que el envase de una bebida. Puede transformarse en un espacio para contar historias, generar interacción y fortalecer el vínculo entre las marcas y sus consumidores”. Señala Gabriel Tribucio, Director Comercial de Ball para Sudamérica.

Del punto de venta a las redes sociales

En los estantes, donde distintas categorías y productos compiten por visibilidad. El diseño de una lata puede ser decisivo para generar reconocimiento y diferenciación.

Colores, ilustraciones, tipografías y acabados especiales. Permiten construir una identidad visual reconocible incluso antes de que el consumidor lea el nombre de la marca.

Su impacto tampoco termina en el punto de venta. Los diseños coleccionables, las colaboraciones con artistas o las ediciones especiales. Pueden extender la experiencia hacia las redes sociales, impulsando que los propios consumidores compartan el producto de manera orgánica.

“Las marcas están entendiendo que el envase forma parte de la experiencia completa del producto. Un diseño atractivo puede llamar la atención. Pero una propuesta creativa y coherente puede generar identificación, conversación y recordación”. Agrega el director comercial de Ball para Sudamérica.

Personalización y ediciones limitadas

Una de las principales tendencias es la personalización. Las tecnologías de impresión permiten desarrollar producciones diferenciadas, series temáticas y diseños variables dentro de una misma campaña.

Al mismo tiempo, las ediciones limitadas incorporan un sentido de novedad y exclusividad. Que incentiva la búsqueda, la colección y el intercambio entre consumidores.

Entre las iniciativas que las marcas pueden desarrollar a través de las latas se encuentran:

  • Diseños coleccionables vinculados a personajes, películas, artistas o eventos.
  • Campañas regionales con ilustraciones representativas de diferentes ciudades.
  • Envases con mensajes personalizados o variables.
  • Lanzamientos estacionales y colaboraciones entre marcas.
  • Códigos QR que entregan acceso a promociones, contenidos o experiencias digitales.

Una puerta de entrada a experiencias digitales

La incorporación de códigos QR y otras herramientas digitales permite conectar el envase. Con contenidos exclusivos, promociones, concursos o experiencias interactivas.

Además de ampliar la experiencia del consumidor. Estas soluciones ofrecen a las marcas nuevas oportunidades para fortalecer el vínculo con sus audiencias.

“El desafío no es agregar tecnología únicamente porque está disponible. La experiencia debe entregar un beneficio claro, ser sencilla y estar alineada con la identidad de la marca. Cuando eso ocurre, el envase puede convertirse en una puerta de entrada a un ecosistema mucho más amplio”. Explica Gabriel Tribucio, director comercial de Ball para Sudamérica.

Diseño, funcionalidad y sostenibilidad

La transformación del packaging también responde a consumidores que esperan soluciones atractivas, funcionales y coherentes con sus preocupaciones ambientales.

En este escenario, las marcas enfrentan el desafío de integrar creatividad y sostenibilidad. Evitando que la innovación se traduzca en elementos innecesarios o en soluciones difíciles de recuperar después del consumo.

Para Gabriel Tribucio, la sostenibilidad también forma parte de la experiencia de marca: “El envase ayuda a comunicar de manera concreta qué ocurre después del consumo y qué rol tiene cada persona en la circularidad de los materiales. Una buena experiencia no debería terminar cuando se acaba el producto, sino incluir también una invitación a descartar correctamente la lata”.

El envase como parte de la estrategia de negocio

El crecimiento del comercio electrónico y la fragmentación de las audiencias están impulsando a las marcas a encontrar nuevos espacios de comunicación.

En este contexto, el envase se convierte en un punto de contacto directo con quienes eligen el producto. Integrándose cada vez más a las estrategias de marketing y construcción de marca.

Para aprovechar este potencial, las compañías deben integrar desde etapas tempranas a sus equipos de diseño, marketing, innovación y sostenibilidad. Asegurando que el envase entregue una experiencia consistente con la identidad de la marca.

“Las marcas que logren mirar el packaging como una plataforma y no solamente como un simple envase tendrán mayores posibilidades de diferenciarse. La lata puede comunicar, conectar e incluso movilizar a las personas, combinando creatividad, funcionalidad y circularidad en un mismo soporte”. Concluye Gabriel Tribucio.