Innovación en construcción: el problema no es la tecnología

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Innovación en construcción: el problema no es la tecnología

Por Cristián Harnisch, CEO de Foco en Obra

La productividad de la construcción en Chile lleva más de dos décadas prácticamente estancada. Esto, mientras el resto de la economía avanza.

No es por falta de tecnología.

Hoy existen herramientas accesibles para planificar con precisión, controlar avances en tiempo real. También para anticipar riesgos en obra entre otros. El cuello de botella está en otra parte. En los procesos y en las personas.

Lo vemos a diario en terreno. Una obra que digitaliza sus reportes, pero mantiene los mismos flujos de siempre. Sólo traslada el papeleo a una pantalla. Los datos se acumulan y nadie los usa para decidir.

Es común verlo. Se cree esto es transformación digital, siendo que solo es digitalización.

En cambio, cuando la incorporación de tecnología viene acompañada de un rediseño del proceso. Quién registra, quién revisa, qué decisión gatilla cada dato. Los resultados aparecen rápido: menos horas administrativas, desviaciones detectadas a tiempo y equipos alineados en torno a información única y transparente.

Esto si es transformación.

Esa distinción es más relevante que nunca. Esto, porque el sector está frente a un punto de inflexión. La inteligencia artificial. Y no en abstracto.

Hoy la IA ya opera en faenas chilenas analizando imágenes para detectar condiciones de riesgo. También automatizando tareas repetitivas de registro y proyectando resultados a partir de datos históricos.

El análisis predictivo, que hace pocos años sonaba a promesa, se está consolidando como herramienta habitual en la gestión de obras. Permite anticipar desviaciones de plazo y costo antes de que se materialicen, en lugar de explicarlas después.

Los tres pilares de un flujo de trabajo constructivo eficiente son la comunicación, el manejo de datos y la transparencia.

La IA fortalece los tres, pero con una condición: necesita data (normalizada), capturada con disciplina y equipos que confíen en estos datos. Una empresa que no logra que sus profesionales de terreno registren la información de forma consistente no obtendrá valor de ningún algoritmo, por sofisticado que sea.

Por eso, mi invitación al rubro es a invertir en adopción tanto como en licencias. Capacitar a los equipos, simplificar los flujos, medir el uso real de las herramientas y ajustar. La innovación en construcción no es un hito puntual sino una evolución continua, y las empresas que la aborden como un cambio de procesos —no solo como una compra de tecnología— serán las que ejecuten proyectos con mayor precisión, menores costos y plazos más ajustados.

En un sector cada vez más competitivo, esa es la ventaja que de verdad importa.

www.focoenobra.com