
El procesamiento local de datos comienza a consolidarse como un factor clave para fortalecer la continuidad operacional. También, para enfrentar los desafíos de conectividad en operaciones industriales.
La transformación digital de industrias estratégicas ya no depende exclusivamente de grandes centros de datos ubicados en Santiago. Tampoco de plataformas en la nube.
Sectores como la minería, energía, manufactura y salmonicultura están avanzando hacia modelos tecnológicos más distribuidos. Estos son capaces de procesar información directamente en terreno. Especialmente en zonas donde la conectividad y la continuidad operacional representan desafíos críticos.
Este escenario está impulsando el crecimiento del Edge Computing. Es una arquitectura que permite analizar datos cerca del lugar donde se generan.
Esto reduce tiempos de respuesta y mejora la capacidad operativa de industrias que requieren monitoreo permanente. También, automatización y procesamiento en tiempo real.
La tendencia ya muestra cifras concretas. Según IDC (2025), el gasto mundial en estas soluciones alcanzará cerca de US$261 mil millones durante este año. Continuará creciendo a una tasa anual compuesta de 13,8%. Superando los US$378 mil millones hacia 2028, impulsado por el avance de la inteligencia artificial. También, la automatización industrial y la analítica avanzada.
En industrias como la minería, esta tecnología permite optimizar procesos críticos mediante monitoreo en tiempo real. También, mantenimiento predictivo y automatización de operaciones. Integrándose además con herramientas como inteligencia artificial, Internet Industrial de las Cosas (IIoT) y redes privadas 5G.
Esto contribuye a mejorar la productividad, aumentar la seguridad operacional y reducir costos asociados a fallas. También, detenciones no programadas.
Su avance también está tomando fuerza en regiones del sur del país. Allí, actividades como la salmonicultura, la generación energética y la manufactura requieren infraestructura digital resiliente. Esta debe ser capaz de operar incluso en escenarios de conectividad limitada.
En estos entornos, el procesamiento local de datos se vuelve clave para mantener la continuidad operacional. También, para responder de manera más rápida ante eventos críticos.
En respuesta a esta creciente demanda, Schneider Electric ha desarrollado soluciones de infraestructura Edge. Estas integran monitoreo remoto, gestión energética, ciberseguridad y capacidades de procesamiento local. Están orientadas a industrias que requieren alta disponibilidad y continuidad operativa en entornos críticos.
En este sentido, José Luis Leyva especialista en Edge Computing y Alianzas para Suramérica en Schneider Electric, destaca que “las industrias necesitan tomar decisiones en tiempo real. También, operar con mayor autonomía, especialmente en entornos remotos donde la conectividad puede ser limitada.
El Edge Computing permite acercar la capacidad de procesamiento al lugar donde ocurren las operaciones. Mejorando la capacidad de respuesta y la continuidad operacional”.
El ejecutivo agrega que uno de los principales desafíos para el desarrollo de infraestructura Edge será avanzar hacia operaciones más sostenibles. También, energéticamente eficientes.
“El crecimiento exponencial de los datos también incrementa la demanda energética de las operaciones digitales. Por eso, hoy las industrias requieren soluciones más eficientes, escalables y resilientes. Estas permitan sostener la transformación digital de forma sustentable”, concluye.
A medida que las industrias avanzan hacia operaciones cada vez más automatizadas y basadas en datos, esta tecnología comienza a consolidarse como una pieza estratégica. Esto permite fortalecer la competitividad regional, acelerar la digitalización y responder a las crecientes exigencias de eficiencia. También, continuidad operacional y sostenibilidad en sectores productivos clave para el país.




