¿Sigues usando el mismo anticonceptivo desde hace años? Estas son las razones para volver a evaluarlo
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Expertas llaman a revisar periódicamente el método anticonceptivo. Las necesidades del cuerpo cambian con la edad, el estilo de vida y las condiciones de salud
Muchas mujeres utilizan durante años el mismo método anticonceptivo. Esto, incluso cuando experimentan efectos secundarios. O sienten que ya no se adapta a sus necesidades.
Una de las principales razones es el desconocimiento sobre la amplia variedad de alternativas disponibles actualmente. Además de la falta de controles periódicos que permitan evaluar si el método continúa siendo el más adecuado.
Esta situación también ha sido evidenciada por investigaciones realizadas en población joven.
Un estudio fue aplicado a 363 mujeres de entre 18 y 25 años consideradas en etapa fértil. Mostró que las pastillas anticonceptivas son el método hormonal más utilizado (90,1%). Pero también el que registra el mayor nivel de abandono (83,5%). Esto, seguido por la inyección mensual.
De acuerdo con Victoria Cancino, matrona de DKT, uno de los principales problemas es asumir que el método elegido en una determinada etapa de la vida debe mantenerse indefinidamente.
“Las mujeres tienen que asumir que su cuerpo también va cambiando. Por ello, el método anticonceptivo tiene que ir cambiando según el cuerpo o según su metabolismo. No es lo mismo utilizar un método anticonceptivo a los 15 años que a los 30. Las hormonas naturales, el peso y los niveles de estrés pueden ser distintos. También el cuerpo puede reaccionar de una manera diferente”, explica.
El control periódico es clave
Cancino advierte que muchas usuarias dejan de acudir a controles una vez que encuentran un método que les funciona bien. “Si la paciente se siente bien, desaparece. No es que vaya todos los años a control con su matrona: le dan el método anticonceptivo, le funciona bien y de ahí ya no vuelve”, señala.
La especialista explica que, al iniciar un método anticonceptivo, los controles suelen ser más frecuentes para evaluar su adaptación. Posteriormente, si todo marcha bien, pueden espaciarse hasta llegar a un control anual.
Esto es especialmente importante en el caso de métodos de larga duración, como los dispositivos intrauterinos (DIU). “Que el DIU esté bien puesto ahora no significa que vaya a estar bien puesto después. Puede aparecer un mioma que mueva el dispositivo o, después de un tiempo, presentarse otras condiciones que hagan necesario evaluar nuevamente la situación”, explica Cancino.
Por eso, la recomendación no depende exclusivamente del método utilizado: todas las mujeres deberían mantener controles periódicos con un profesional de salud para revisar si el anticonceptivo sigue siendo apropiado para su situación actual.
Enfermedades, medicamentos y cirugías también pueden cambiar la elección
La elección de un método anticonceptivo no depende únicamente de la edad. También es necesario considerar antecedentes médicos, medicamentos de uso permanente, cambios importantes de peso y procedimientos quirúrgicos.
“Los medicamentos tienen interacción entre sí, por lo que hay algunos que pueden generar una interacción con el método anticonceptivo. También existen antecedentes quirúrgicos, como una cirugía bariátrica, que pueden modificar cuál es la alternativa más adecuada para una mujer”, explica la matrona.
En el caso de las pacientes sometidas a cirugía bariátrica, por ejemplo. En ellas, la absorción de algunos medicamentos puede verse alterada. Por lo que la profesional señala que es necesario evaluar otras alternativas, como determinados dispositivos o implantes.
Asimismo, enfermedades o condiciones como hipertensión, diabetes u otros antecedentes de salud deben ser informados al profesional. Ello, antes de iniciar o continuar con un método anticonceptivo. También es importante consultar ante cambios relevantes en el estado de salud o cuando se comienza un tratamiento farmacológico de manera permanente.
“Un cambio importante de peso, una cirugía, la aparición de una enfermedad o el inicio de un medicamento permanente son situaciones en las que es recomendable consultar y revisar si el método anticonceptivo que se está utilizando sigue siendo compatible con la nueva realidad de la paciente”, enfatiza Cancino.
Una alternativa para cada necesidad
Otro de los desafíos es que muchas mujeres aún desconocen la variedad de métodos anticonceptivos disponibles actualmente en Chile. Según la especialista, hoy existen alternativas que pueden responder a distintas necesidades y características de cada mujer.
“Hoy tenemos métodos específicos para cada cosa. Hay los que funcionan cuando una mujer tiene mucho dolor menstrual, otros que pueden ayudar cuando existe un sangrado abundante y también algunos que pueden contribuir al manejo del acné. La variedad que tenemos actualmente es increíble y el método se tiene que ajustar a la usuaria”, destaca.
Esto marca una diferencia respecto de generaciones anteriores, cuando la oferta de anticonceptivos era mucho más limitada y las mujeres tenían menos posibilidades de elegir.
“Antiguamente era el método anticonceptivo que había. No era que el método se ajustara a nosotros, sino que nosotros teníamos que ajustarnos al método”, agrega Cancino.
La anticoncepción moderna ofrece hoy múltiples alternativas, pero para elegir correctamente es fundamental contar con información, seguimiento profesional y una evaluación individualizada. Más que encontrar un método para toda la vida, el objetivo es encontrar el método que mejor se adapte a cada mujer en cada etapa de ella.
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Sobre DKT South America
DKT South America trabaja para concientizar a la población sobre la importancia del uso de métodos anticonceptivos, promoviendo la planificación familiar y la prevención de ITS, VIH/SIDA y embarazos no planificados. A través de sus operaciones en Brasil y América del Sur, la organización se ha consolidado como un actor relevante en planificación familiar, promoviendo el derecho de las personas a decidir libremente cuándo y cómo formar una familia. DKT South America es titular de marcas como Prudence y Andalan, además de contar con una amplia oferta de métodos anticonceptivos hormonales y libres de hormonas.





