

Por Ignacio Troncoso Académico investigador Facultad de Medicina Veterinaria y Agronomía Universidad de Las Américas (UDLA).
Este 28 de septiembre se conmemora el Día Mundial contra la Rabia. Jornada que se celebra anualmente desde el año 2007. Y que fue establecida por la Alianza Global para el Control de la Rabia en 2006.
Esta es una enfermedad viral considerada como un importante problema de salud pública en todas las regiones del mundo. A pesar de los grandes avances en el control de rabia canina, de acuerdo con los antecedentes de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Aún mueren más de 59 mil personas en el mundo y el 95% de estas son provocadas por mordeduras de perros. Siendo la mayoría de estos decesos producidos en África y Asia.
La enfermedad se solía presentar con brotes epidémicos frecuentes. Afectando a un gran número de animales y/o personas.
Sin embargo, la aplicación de estrategias sostenidas de vacunación antirrábica en las poblaciones caninas. Así como la disponibilidad de tratamiento oportuno a las personas expuestas al virus. Han permitido eliminar este tipo de rabia en países desarrollados de Europa y obtener grandes avances en América.
Aquí existe un importante número de naciones que han logrado eliminar la rabia de sus territorios. Y la mayoría de ellos reducir ostensiblemente los casos de rabia humana transmitida por perros, en los últimos 20 años.
En relación a Chile, en 1835 se registró por primera vez la rabia canina. A partir de 1960, se inicia el Programa Nacional de Control de Rabia basado, por una parte. En prevenir la presentación de casos de rabia humana mediante la implementación del esquema de vacunación posexposicioìn en forma oportuna. Con amplia cobertura y disponible en todos los establecimientos de salud del país.
Asimismo, se han desarrollado actividades de educación de la población. Junto con la interrupción del ciclo de transmisión de la enfermedad a través de campañas masivas de vacunación antirrábica canina y de reducción de la población de perros callejeros.
Luego en el año 1985, se diagnosticó por primera vez rabia en murciélagos en nuestro territorio. Por lo cual, comienza la vigilancia epidemiológica activa sobre esta especie.
Basado en los conocimientos actuales de la epidemiologia de la rabia en Chile, se puede afirmar que en el país la principal fuente de infección de la enfermedad está representada por los quirópteros. Mientras que, la variante canina, no ha sido aislada en ninguna de las muestras correspondientes a casos positivos registrados desde 1990 a la fecha.
Hoy el desafío a nivel mundial está en el control de la rabia silvestre. En mantener la conciencia pública para no bajar la guardia en la vacunación de mascotas. Y también continuar fomentando la educación comunitaria con el objetivo de lograrla meta impuesta por la OMS de “Cero muertes humanas por rabia para 2030”.



