Este 18, la fonda puede estar en casa: más barato, cómodo y seguro

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Este 18, la fonda puede estar en casa: más barato, cómodo y seguro

Este año, una canasta dieciochera que para cuatro personas promedia $45.290. Por  celebrar en casa aparece como una alternativa para controlar mejor el presupuesto. A eso se suma la posibilidad de organizar los espacios. También cuidar a los niños y evitar parte de las situaciones incómodas que pueden surgir. Particularmente en lugares con alta concentración de público.

Para algunas familias, la alternativa puede ser bastante más simple: abrir la terraza, prender la parrilla e invitar a amigos y familiares. No solo por comodidad. También porque celebrar en casa permite controlar cuánto se gasta, quiénes participan y cómo se organiza el espacio.

El presupuesto tampoco es un detalle menor. El cotizador de Fiestas Patrias 2026 del SERNAC es claro. Una canasta para cuatro personas que incluye carne, costillar, pollo, longanizas, bebida y cerveza tiene un valor promedio de $45.290. La misma compra puede costar desde $23.139 hasta $78.197. Esto, dependiendo de dónde se adquieran los productos.

A diferencia de una salida, en casa se puede comprar con anticipación, comparar precios y decidir qué se prepara y qué no. También se puede repartir la compra entre los invitados y evitar gastos asociados al traslado, estacionamiento o consumo adicional que suelen aparecer cuando la celebración se extiende.

“Celebrar en casa permite tener mucho más control sobre el entorno. Puedes definir dónde estarán los niños, dónde se cocinará, dónde se sentarán los invitados y cómo mantener confortable el espacio durante varias horas”, explica Manuel Eyzaguirre, gerente general de Kaltemp.

Una fonda donde los anfitriones ponen las reglas

Hay otro factor que muchas veces queda fuera de la planificación: la seguridad. En una celebración familiar, especialmente cuando hay niños, tener el espacio organizado permite mantener zonas de circulación despejadas. Separar la parrilla de las áreas donde juegan los menores. Para así evitar que los invitados tengan que desplazarse constantemente entre distintos sectores.

También está el consumo de alcohol. En una celebración en casa es posible establecer desde el comienzo ciertas reglas, ofrecer alternativas sin alcohol y evitar que los niños queden expuestos a personas que hayan bebido en exceso o a situaciones de violencia que pueden aparecer en lugares con alta concentración de público.

“La idea no es que la gente deje de celebrar ni que una casa se convierta en una fiesta rígida. Se trata de generar un espacio donde uno pueda disfrutar con mayor tranquilidad y, especialmente cuando hay familias con niños, tener más control sobre lo que ocurre alrededor”, plantea Eyzaguirre.

La terraza como centro de operaciones

Si la celebración será en casa, la preparación del espacio puede marcar la diferencia. Lo primero es definir dónde estará la parrilla y mantenerla alejada de las zonas de mayor circulación. También conviene distribuir los muebles de manera que quede un espacio cómodo para comer y otro para conversar.

La temperatura es otro punto. En septiembre, una tarde agradable puede transformarse rápidamente en una noche fría. Contar con calefacción exterior permite mantener la terraza o el quincho en uso por más tiempo, sin tener que trasladar a todos al interior de la vivienda.

“Muchas veces se prepara todo pensando en el almuerzo y se olvida que la celebración puede durar hasta la noche. La temperatura cambia y el espacio también tiene que estar preparado para eso”, señala el gerente general de Kaltemp. Los braseros sin humo y las estufas a pellet pueden ser alternativas para calefaccionar espacios exteriores, dependiendo de sus características, del tamaño del lugar y de las condiciones de instalación.

Una de las ventajas de organizar el 18 en casa es que no es necesario tener un quincho enorme ni una terraza de revista. Una mesa, una parrilla, buena iluminación y una distribución inteligente pueden ser suficientes. Lo importante es anticiparse: revisar las conexiones eléctricas, despejar las zonas de paso, ubicar correctamente los equipos de calefacción y dejar la parrilla en un lugar seguro.

Al final, la gracia de celebrar en casa está justamente en eso. Se puede comer cuando uno quiere, alargar la sobremesa, poner la música que prefieran los invitados y, cuando llegue la hora de terminar, no hay que hacer fila para salir ni buscar dónde estacionar.