1 de cada 3 chilenos ya consulta a la IA antes de elegir una marca

0
20

1 de cada 3 chilenos ya consulta a la IA antes de elegir una marca

Por Gabriela Lazo, periodista y CEO de LRM Comunicaciones

¿Le ha preguntado a ChatGPT qué marca de zapatillas comprar? Ó ¿qué banco le conviene o dónde llevar el auto a mantención?

No es el único. En Chile, el 32% de los consumidores ya utiliza asistentes de inteligencia artificial para buscar información sobre marcas y productos. Esto, según el estudio Media Reactions 2026, de Kantar.

Piénselo así: en una oficina de nueve personas, casi tres ya recurren a la IA antes de tomar una decisión de compra. Pero hay un detalle curioso.

Sólo el 18% de los consumidores chilenos confía en las recomendaciones de marcas que entregan estas herramientas. Y el 35% suele verificar las respuestas en otras fuentes.

Es decir, le preguntamos a la máquina, pero no necesariamente le creemos. La inteligencia artificial se está convirtiendo en un punto de partida para buscar información. Aunque la decisión final sigue dependiendo de la confianza que nos genere la respuesta.

¿De dónde saca la IA lo que responde?

Un estudio de Muck Rack, publicado en octubre de 2026 es claro. Analizó más de 40 millones de respuestas de inteligencia artificial y 207 millones de citas recopiladas durante el año.

Identificó que cerca del 99% de los enlaces citados proviene de fuentes no pagadas. Que más del 84% corresponde a fuentes ganadas y de terceros. La publicidad pagada y los publirreportajes representan apenas el 0,3%.

El periodismo, por sí solo, concentra el 22% de las citas. Esto es, por debajo del 27% registrado en mayo. El resto se distribuye entre otras fuentes, como sitios gubernamentales, investigaciones académicas, enciclopedias y contenidos corporativos publicados por terceros.

¿Qué significa esto para las empresas? Que tener una página web y hacer publicidad no basta para construir una presencia digital sólida. También importa qué información existe sobre una marca fuera de sus propios canales y qué antecedentes pueden encontrar quienes buscan referencias sobre ella.

Una entrevista, una noticia o un artículo especializado pueden contribuir a esa presencia. No garantizan que la IA recomiende a una empresa, pero sí amplían la información pública disponible para que estas herramientas puedan encontrarla, describirla y citarla.

El que no aparece, pierde oportunidades

Para las empresas, esto cambia las reglas. Una marca puede tener buenos productos, años de experiencia y clientes satisfechos, pero si su información digital es escasa, está desactualizada o no permite entender qué la diferencia, puede perder visibilidad frente a competidores que sí tienen una presencia más consistente.

Por eso, la reputación digital ya no se construye únicamente desde la página web o las redes sociales. También requiere información clara, actualizada y verificable en otros espacios de internet. No se trata de aparecer por aparecer, sino de aportar antecedentes que permitan entender qué hace una empresa y por qué puede ser una buena alternativa.

Hay un ejercicio sencillo para comenzar: pregúntele hoy a una IA qué sabe de su empresa. Revise cómo la describe, qué fortalezas identifica y qué información destaca. Puede encontrar datos antiguos, omisiones o respuestas que no reflejan lo que su negocio es actualmente.

La inteligencia artificial seguirá cambiando y sus respuestas pueden variar entre plataformas. Pero hay algo que las empresas no deberían perder de vista: ser visible no es lo mismo que ser confiable. En un escenario donde cada vez más personas consultan estas herramientas antes de elegir una marca, construir credibilidad será tan importante como lograr que la conozcan.