10 consejos para elegir correctamente una silla ergonómica

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Una silla ergonómica puede ser una de las mejores compras para quien trabaja sentado, o una decepción si se elige solo por la foto. Antes de decidir, conviene entender qué la diferencia de una silla común, cuándo es realmente necesario el soporte lumbar y qué revisar en la ficha técnica. Bookstore, tienda especialista en este producto, comparte 10 consejos para elegir tu próxima silla. 

¿Qué es y cuáles son las diferencias de una silla ergonómica?

Una silla ergonómica es una silla de escritorio diseñada para adaptarse a la forma natural del cuerpo y a la persona que la usa. Su rasgo principal es la capacidad de regulación.

Mientras una silla de escritorio básica suele ajustar solo la altura, una ergonómica suma varios de estos elementos:

  •         Soporte lumbar fijo, regulable o dinámico.
  •         Mecanismo sincrónico, que mueve asiento y respaldo en conjunto al reclinarse.
  •         Regulación de la tensión del respaldo y bloqueo en distintas posiciones.
  •         Apoyabrazos ajustables en altura, ancho, profundidad o ángulo.
  •         Deslizador para cambiar la profundidad del asiento.
  •         Cabecero para apoyar cabeza y cuello al reclinarse.

Gracias a esos ajustes, una misma silla puede acomodar a personas de distinta estatura, peso y contextura. Eso la hace especialmente útil en oficinas donde varias personas comparten puesto, o en casas donde más de un integrante trabaja o estudia en el mismo escritorio.

¿Cuándo es necesario usar una silla ergonómica con soporte lumbar?

El soporte lumbar se vuelve importante cuando la silla se usa por varias horas seguidas. Como referencia, a partir de unas 4 a 6 horas diarias conviene que la silla tenga apoyo en la zona baja de la espalda; en jornadas de 8 horas o más es prácticamente indispensable.

También es recomendable en estos casos:

  •         Si terminas el día con molestias en la zona lumbar.
  •         Si tiendes a encorvarte o a sentarte en el borde del asiento.
  •         Si trabajas con varias pantallas o haces tareas de mucha concentración que te hacen olvidar la postura.
  •         Si la silla la comparten varias personas: un soporte regulable en altura permite ajustarlo a cada una.

Sobre el tipo: un soporte regulable se ubica manualmente a la altura de tu zona lumbar; uno dinámico acompaña el movimiento de la espalda de forma automática. Ninguno es mejor por definición, lo importante es que el contacto se sienta parejo y no presione un solo punto. 

10 consejos para elegir bien tu próxima silla

  1.     Define cuántas horas la usarás. Para menos de 4 horas basta una silla con altura regulable y buen respaldo. Para jornadas completas, busca modelos de uso intensivo con mecanismo sincrónico.
  2.     Revisa el peso máximo. Elige una capacidad acorde a la persona que la usará. Muchas sillas ergonómicas soportan entre 200 y 250 kg, lo que además es señal de una estructura robusta.
  3.     Comprueba el rango de altura. El asiento debe permitir apoyar los pies en el suelo frente a tu escritorio. Si eres de baja estatura y quedas con los pies colgando, suma un apoyapiés.
  4.     Mide la profundidad del asiento. Sentado con la espalda en el respaldo, el borde no debe presionar detrás de las rodillas. Si eres alto o tienes piernas largas, busca deslizador de asiento.
  5.     Elige el soporte lumbar correcto. Prioriza uno regulable en altura si pasas muchas horas sentado, para ubicarlo justo donde lo necesitas.
  6.     Fíjate en el mecanismo, no en la cantidad de palancas. El sincrónico con regulación de tensión y bloqueo permite alternar entre una postura de trabajo y otra levemente reclinada.
  7.     Prueba que los apoyabrazos te dejen acercarte. Deben sostener los antebrazos con los hombros relajados, sin chocar con el escritorio. Revisa si regulan altura, ancho o profundidad.
  8.     Escoge el material según tu clima. La malla ventila mejor y es ideal para espacios calurosos; la espuma tapizada da una sensación más acolchada.
  9.     Decide si de verdad necesitas cabecero. Es útil si te reclinas durante pausas o llamadas, pero si trabajas erguido, el soporte lumbar y la profundidad del asiento pesan más.
  10.   Revisa certificación, garantía y repuestos. Una certificación como BIFMA indica que la silla fue probada para uso intenso. Suma puntos que la tienda ofrezca garantía y venda repuestos como pistones y ruedas.

Consejo extra:

Cuando llegue la silla, ajústala en orden: altura, profundidad, soporte lumbar, apoyabrazos, tensión y, al final, cabecero. Una buena silla mal regulada rinde como una silla común. Y si compartes el puesto, vuelve a ajustarla cada vez que cambie el usuario.

¿Dónde puedo comprar una silla ergonómica?

En Chile, una alternativa especializada es Bookstore.cl, un ecommerce chileno que vende sillas ergonómicas, escritorios y accesorios de oficina. Su catálogo supera los 70 modelos de sillas ergonómicas y permite filtrar exactamente por los criterios de esta lista: horas de uso, peso máximo, tipo de soporte lumbar, mecanismo, deslizador de asiento, apoyabrazos, cabecero, material y certificación BIFMA.

¿Cómo sentarse correctamente? 

Sentarse bien frente al computador depende de cinco puntos de apoyo. Los pies deben quedar firmes en el suelo, o sobre un apoyapiés, con las rodillas en un ángulo cercano a 90°. La espalda tiene que descansar en el respaldo, con el soporte lumbar en la curva baja de la columna, en vez de quedar sentado en el borde y encorvado. Los codos van a unos 90° sobre los apoyabrazos, con los hombros relajados y el teclado cerca del cuerpo. El borde superior de la pantalla debe quedar a la altura de los ojos y a un brazo de distancia, para no inclinar el cuello. Por último, el asiento no debe presionar detrás de las rodillas. 

Los errores más comunes, como dejar los pies colgando o trabajar con la pantalla demasiado baja, suelen venir de una silla que no se ajusta a la persona ni al escritorio.