
Para Isaías Pardo, chef de cuisine de AC Hotel Santiago Cenco Costanera, el desafío de la gastronomía hotelera ya no es solo conquistar al huésped, sino también al público local.
En el Día Internacional del Chef, reflexiona sobre la identidad de los restaurantes y el valor del producto chileno. También aborda cómo dos décadas de oficio han transformado su manera de entender la cocina.
Santiago, octubre de 2026.- Un restaurante de hotel también puede convertirse en un lugar habitual para quienes viven y trabajan en la ciudad. Esa es una de las convicciones de Isaías Pardo, chef de cuisine de AC Hotel Santiago Cenco Costanera. En el marco del Día Internacional del Chef, que se conmemora cada 20 de octubre, plantea la necesidad de repensar la relación entre la gastronomía hotelera y el público santiaguino.
“Le falta atreverse a ser restaurante, no solo ‘restaurante de hotel’. El público en Santiago es muy exigente. Conocen muchas ciudades y son muy sibaritas. Si le ofreces una carta genérica, con precios inflados y sin historia, no vuelve”, sostiene.
Para Pardo, el camino comienza por construir una identidad propia, con protagonismo del producto local. Defiende una cocina que dialogue con su entorno, desde la pesca artesanal y los quesos del sur hasta los vinos de valles emergentes. La propuesta debe complementarse con un bar y un servicio que hagan sentir al comensal como un vecino, más que como un huésped.
Su filosofía gastronómica sigue esa misma línea. Propone preparaciones sin artificios, donde el sabor y la técnica hablan por sí solos. “Mi sello es sencillo, limpio y sabroso”, resume.
Sin embargo, su mirada también ha evolucionado fuera de los fogones. Tras casi dos décadas de trayectoria, reconoce que el liderazgo ha adquirido tanta importancia como la ejecución de un plato.
“Hace 20 años absorbía como esponja el conocimiento de los que me lideran. Hoy cocino para que mi equipo brille y el negocio funcione. Es un cambio total”, afirma.
Hoy, su manera de entender el éxito también pasa por formar equipos y generar un buen ambiente laboral. A esto se suma lograr que cada servicio mantenga una experiencia consistente.
En el Día Internacional del Chef, Pardo pone el acento en una dimensión del oficio que pocas veces llega a la mesa: las personas que hacen posible cada experiencia. Para él, el trabajo de los Family Members de AC Hotel Santiago Cenco Costanera es fundamental. Su labor permite que la propuesta gastronómica cobre vida en cada servicio y llegue a los comensales tal como fue concebida.
Una mirada en la que cocinar bien sigue siendo esencial. Pero conseguir que alguien quiera regresar es el verdadero desafío.




