Más de 11 mil casos y 2.474 muertes al año: el cáncer de próstata pone a prueba a la salud en Chile

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Foto de Clay Banks en Unsplash

Más de 11 mil casos y 2.474 muertes al año. El cáncer de próstata pone a prueba a la salud en Chile

Para 2040, los casos de cáncer en mayores de 65 años en América Latina y el Caribe podrían alcanzar 1,6 millones anuales.

Centroamérica y Sudamérica registrarían aumentos de 144% y 119% en nuevos casos, respectivamente. Esto, mientras Chile enfrentará una creciente demanda de atención oncológica asociada al envejecimiento de su población.

Chile y América Latina enfrentan un cambio demográfico clave. Podría modificar profundamente la forma en que se diagnostica, trata y acompaña a los pacientes con cáncer durante las próximas décadas.

El envejecimiento de la población está configurando un escenario que especialistas comienzan a describir como un “tsunami demográfico”.

Una creciente cantidad de pacientes oncológicos de mayor edad pondrá presión sobre sistemas de salud. Éstos deberán responder a necesidades clínicas cada vez más complejas.

De acuerdo con los antecedentes presentados por la Dra. Carolina Ibáñez. Es oncóloga médica y profesora asociada de la Pontificia Universidad Católica de Chile y de UC CHRISTUS. Lo hizo, en su presentación “La realidad del cáncer de próstata en Latinoamérica y el Caribe”. Según sus datos, hacia 2050 cerca del 30% de la población será mayor de 65 años.

En América Latina y el Caribe, esta transición demográfica se traducirá en un aumento significativo de la carga de cáncer. Para 2040, los casos en personas mayores de 65 años alcanzarían aproximadamente 1,6 millones anuales.

La magnitud del cambio también se refleja en las proyecciones de nuevos diagnósticos. Para 2040, Centroamérica registraría un aumento de 144% en los nuevos casos de cáncer. En Sudamérica será de 119%, frente a un incremento mundial estimado de 96%.

En el Caribe, el aumento llegaría a 91%. Mientras que en Estados Unidos sería de 68%.

Este crecimiento se producirá en un contexto en que la región ya enfrenta brechas de acceso, diagnósticos tardíos y una disponibilidad desigual de tecnologías y tratamientos.

“No solo tenemos hoy una brecha en mortalidad por falta de acceso oportuno a diagnóstico y tratamiento. Hacia 2040, Centroamérica y Sudamérica crecerán en casos nuevos un 144% y 119%, respectivamente. Esto es muy por encima del promedio mundial de 96%”, plantea la Dra. Ibáñez al abordar la realidad del cáncer de próstata en Latinoamérica y el Caribe.

A su juicio, el desafío será evitar que la brecha existente se transforme. Además, en un problema de volumen de pacientes que los sistemas de salud no estén preparados para absorber.

El problema no será solamente tener más pacientes. El envejecimiento también modifica el perfil clínico de quienes llegan a las consultas. La presentación señala que uno de cada cinco adultos mayores en América Latina y el Caribe es clasificado como frágil. Esto obliga a considerar no solo el tumor. Sino también la condición general de la persona, sus enfermedades concomitantes, su funcionalidad y su capacidad para tolerar determinados tratamientos. La planificación oncológica deberá, por tanto, incorporar una mirada geriátrica y una evaluación integral del paciente mayor.

Cáncer de próstata: una de las enfermedades que refleja esta presión

El cáncer de próstata permite dimensionar parte de esta creciente demanda. Actualmente, se diagnostican entre 1,47 y 1,55 millones de nuevos casos de cáncer de próstata al año en el mundo, de los cuales entre 215.000 y 225.000 corresponden a América Latina y el Caribe. La enfermedad es actualmente el cáncer más diagnosticado en hombres en 123 países.

La brecha regional no está determinada únicamente por la incidencia. En América Latina y el Caribe, la tasa de mortalidad por cáncer de próstata alcanza 13,9 por cada 100.000 hombres, frente a un promedio mundial de 7,3 por cada 100.000.

La razón mortalidad/incidencia se estima en 0,24 para la región, cercana al 0,25 del promedio mundial. Sin embargo, las mayores dificultades se concentran en países y poblaciones con menor desarrollo y acceso más limitado a diagnósticos y tratamientos oportunos.

Una de las principales dificultades es precisamente el diagnóstico tardío. Según los antecedentes recopilados, entre uno de cada tres y tres de cada cuatro pacientes con cáncer de próstata son diagnosticados en una etapa avanzada. Esto, dependiendo del país.

Mientras que en países de altos ingresos la proporción sería cercana a uno de cada 20. A esto se suman sistemas fragmentados y largas esperas. Además, de déficit de especialistas y una concentración de tecnología en determinados centros y ciudades.

La brecha también se observa en la infraestructura.

Esta región dispone de una mediana de 0,8 unidades de radioterapia por cada 1.000 casos nuevos de cáncer, mientras que el estándar de referencia señalado se acerca a cuatro máquinas de megavoltaje por millón de habitantes. La capacidad regional de radioterapia ha mejorado un 15% desde 2018, pero este crecimiento sigue siendo insuficiente frente al aumento proyectado de la demanda.

La innovación tecnológica agrega otra dimensión al desafío. Terapias sistémicas, radioterapia, cirugía robótica, PET/CT y herramientas de imagen molecular pueden ampliar las alternativas terapéuticas, pero su disponibilidad continúa siendo desigual. La mayoría de las nuevas terapias para el cáncer de próstata metastásico llegan a Latinoamérica de manera tardía, parcial o principalmente al sector privado.

A esto se suma que menos del 5% de los ensayos clínicos oncológicos globales reclutan activamente pacientes en Latinoamérica.

El escenario mundial también apunta a un aumento de casos

El escenario futuro es aún más exigente para el cáncer de próstata. La Comisión de The Lancet proyecta cerca de 3 millones de nuevos casos anuales en el mundo para 2040. Además de alrededor de 712.000 muertes al año. Lo que representaría un aumento de 85% respecto de la situación actual.

El incremento se concentraría especialmente en países de ingresos bajos y medios. Ello, impulsado principalmente por el envejecimiento y el crecimiento poblacional.

En Chile, la evolución de la mortalidad por cáncer de próstata muestra además el efecto del envejecimiento. Los antecedentes presentados sobre el período 1955-2019 muestran que, mientras la tasa de mortalidad ajustada por edad ha descendido de manera sostenida desde fines de la década de 1990, la tasa cruda continúa reflejando el envejecimiento de la población.

Esto significa que una reducción de las tasas ajustadas no elimina necesariamente la presión que ejercerá el aumento del número absoluto de personas mayores.

Frente a este escenario, anticiparse al “tsunami demográfico” implica ampliar la capacidad asistencial. Al mismo tiempo, adaptar la atención a un paciente oncológico de mayor edad.

Esto supone fortalecer el diagnóstico oportuno y la radioterapia. Junto con la formación de especialistas y la evaluación geriátrica. Además, el acceso a biomarcadores y herramientas de medicina de precisión, además de garantizar la continuidad de los cuidados.

La tecnología puede ampliar las opciones terapéuticas, pero su impacto dependerá de que llegue de manera oportuna y equitativa a los pacientes.

Seminario reunirá a especialistas nacionales e internacionales

La discusión será parte del 3.er Seminario Internacional de Controversias en Uro-Oncología 2026, que se realizará los días 20 y 21 de noviembre en el Hotel Hyatt Centric de Santiago. Contempla dos jornadas presenciales, 120 cupos, certificación oficial y más de 16 expositores.

El viernes estará dedicado al cáncer de vejiga y riñón, mientras que el sábado abordará el cáncer de próstata.

Este seminario reunirá a especialistas nacionales e internacionales para analizar controversias clínicas, investigación reciente y decisiones terapéuticas desde una mirada multidisciplinaria. Entre los invitados figuran Daniel Castellano, del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid; Shilpa Gupta, de Cleveland Clinic; Freddie C. Hamdy, de la Universidad de Oxford; Joelle Helou, de Western University de Canadá; y el médico nuclear Danny Mena, de México.

La dirección académica estará integrada por la Dra. Carolina Ibáñez, el radio-oncólogo Tomás Merino y el urólogo Francisco López. La inscripción contempla modalidades presencial y vía streaming.

Chile enfrenta así un doble desafío: una población que envejece y una carga de cáncer que crecerá junto con ella. La pregunta ya no es únicamente cómo tratar mejor el cáncer, sino si la red oncológica estará preparada para atender a un número creciente de pacientes mayores, muchos de ellos con fragilidad y necesidades clínicas complejas.

La planificación de esa capacidad será determinante para evitar que el cambio demográfico profundice las brechas que la región ya presenta.

Para más información e inscripciones al seminario:

 uronco.cl