Existe un problema de salud pública que no se ve, no duele de inmediato, pero que la ciencia moderna identifica como la raíz de muchas de las enfermedades crónicas más graves del siglo XXI. Se le conoce como “inflamación silenciosa” o de bajo grado.
No es una infección, sino un estado de alerta constante del cuerpo, un “incendio” interno que nunca se apaga. ¿El principal responsable? Nuestra dieta. Específicamente, un desequilibrio drástico entre dos tipos de grasas esenciales: el Omega 6 y el Omega 3.
Este reportaje explora cómo la comida moderna nos ha llevado a este estado de desequilibrio y cómo la suplementación inteligente se ha convertido en una estrategia fundamental para la salud cardiovascular, cerebral y articular.
Para entender el problema, podemos usar una analogía simple. El cuerpo necesita ambos tipos de grasas:
Nuestros ancestros evolucionaron con una proporción de Omega 6 y Omega 3 de 1:1. La dieta occidental moderna presenta una proporción que puede llegar a ser de 20:1.
“Vivimos en un estado pro-inflamatorio constante”, señala un nutricionista clínico. “Tenemos el acelerador de la inflamación presionado a fondo y hemos quitado el freno. El cuerpo simplemente no puede regularse, y esa inflamación crónica de bajo grado daña lentamente los vasos sanguíneos, las articulaciones y el cerebro”.
Este desequilibrio no es teórico. La ciencia lo ha vinculado directamente con los mayores problemas de salud de nuestra era.
La recomendación es clara. Aumentar el consumo de pescado graso a dos o tres veces por semana. Sin embargo, en la práctica, esto es difícil de cumplir para la mayoría de la población, ya sea por costo, acceso o preferencia.
Además, existe la preocupación por la calidad del pescado. Los peces grandes, como el atún, pueden acumular metales pesados como el mercurio.
Aquí es donde la suplementación estratégica se vuelve esencial. Un suplemento de Omega 3 de alta calidad no es un “reemplazo” de la comida. Es una garantía de que le estamos devolviendo al cuerpo el “freno” antiinflamatorio que la dieta moderna le quitó.
El mercado de los suplementos de aceite de pescado es vasto, pero la eficacia depende de tres factores críticos que el consumidor debe saber:
En Farmex.cl, el compromiso con la salud se refleja en una selección de suplementos que cumplen con estos estándares de oro. Alta potencia, pureza certificada y la mejor biodisponibilidad. Asegurando que cada cápsula contribuya eficazmente a restaurar el equilibrio natural del cuerpo.
Importante: Los suplementos de Omega 3 pueden interactuar con medicamentos anticoagulantes. Consulte siempre a su médico antes de comenzar una nueva suplementación.
La llegada del verano y las vacaciones lleva a miles de personas a disfrutar del…
Por Nicole Revillot, Country Manager de TUU by Haulmer. Desde el 2 de enero de…
Un informe de Ipsos identifica 10 insights clave que explican cómo el contexto social, económico…
¿Principales problemas que reconocen las empresas para potenciar sus ventas? Después de los procesos manuales,…
Entre diciembre de 2025 y enero de 2026, 11% de estas llamadas fueron intentos de…
Organizar el refrigerador va mucho más allá de lo visual. Es una práctica que impacta…