La Operación Renta 2026 no empieza en abril, empieza hoy

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La Operación Renta 2026 no empieza en abril, empieza hoy

Las empresas que llegan preparadas no improvisan. Ordenan, automatizan y trabajan con información en tiempo real.

La falta de trazabilidad y el trabajo reactivo siguen siendo los principales riesgos de cara a abril.

Santiago, marzo 2026.- Faltan semanas para que comience formalmente el proceso de Operación Renta 2026. Uno de los principales desafíos para las empresas chilenas no es la normativa, sino la calidad y consistencia de su propia información.

Tanto grandes compañías como pymes y emprendimientos continúan llegando a esta etapa con procesos abiertos. Además con conciliaciones pendientes y un alto uso de planillas manuales.

En la Operación Renta 2025 se presentaron cerca de 1,5 millones de declaraciones de empresas. Esto, en un contexto de fiscalización digital cada vez más exigente.

Según informó el Servicio de Impuestos Internos (SII), más del 64% de las empresas que no habían declarado en 2024 regularizaron su situación tras planes de control.

Aunque aún 19.420 compañías permanecían sin declarar a abril 2025. Ello, pese a registrar movimientos anuales promedio por sobre $44.000 millones.

La autoridad también advirtió inconsistencias frecuentes en declaraciones juradas. Como diferencias en ingresos informados, retenciones y cruces contables. Éstas derivan en observaciones y eventuales rectificaciones. Confirman que los principales riesgos para las empresas siguen estando en la calidad, coherencia y trazabilidad de sus datos.

Para Samuel Montupil, Director del Ecosistema de Innovación y Partners LATAM en Defontana, el principal desafío hoy para evitar estos problemas es la preparación anticipada.

“Muchas empresas siguen enfrentando la Operación Renta como un hito puntual en marzo y abril. Cuando en realidad es la consecuencia de cómo gestionaron su información durante todo el año”.

Según explica el ejecutivo, en las grandes empresas el problema suele estar en la complejidad operativa.  También en la existencia de múltiples fuentes de información que no siempre conversan entre sí.

En el caso de pymes y emprendimientos, el riesgo se concentra en estructuras menos formales. Fuerte dependencia de personas clave y uso intensivo de planillas sin trazabilidad.

Esa combinación suele traducirse en cierres contables atrasados. Declaraciones juradas preparadas a última hora y falta de validaciones cruzadas. Termina generando rectificaciones, observaciones del Servicio de Impuestos Internos (SII) o fiscalizaciones posteriores.

“Hoy el SII no solo revisa la cifra final del F22, sino la coherencia completa del dato. Su origen, respaldo y consistencia entre declaraciones juradas y libros electrónicos. Sin trazabilidad, cualquier diferencia se transforma en una alerta automática”, explica Montupil.

La tecnología dejó de ser un apoyo accesorio y pasó a cumplir un rol estructural. Para Montupil, contar con sistemas integrados que conecten contabilidad, operación y cumplimiento tributario permite reducir significativamente los errores y reprocesos.

“Cuando las declaraciones juradas se generan directamente desde la base contable y operativa, se eliminan quiebres entre planillas y sistemas externos. Eso transforma la Operación Renta en un proceso mucho más controlado y predecible, tanto para grandes empresas como para emprendimientos en crecimiento”, afirma.

Más allá del cumplimiento normativo, el especialista sostiene que la Operación Renta puede convertirse en una instancia estratégica para analizar la salud del negocio.

“Es una radiografía completa de la empresa. Permite revisar rentabilidad, estructura de costos y eficiencia operativa. Las compañías que la abordan con anticipación no solo cumplen.  También toman mejores decisiones”, agrega.

“La renta no se prepara en dos meses, se construye durante todo el año. Ordenar procesos e invertir en herramientas de gestión marca la diferencia entre un proceso fluido y uno lleno de contingencias”, concluye Montupil.

Aspectos clave a revisar desde ahora para la Operación Renta 2026:

·       Calidad y consistencia de la información contable del ejercicio 2025.

·       Procesos de cierre mensual y conciliaciones tributarias oportunas.

·       Correcta generación y respaldo de declaraciones juradas.

·       Coherencia entre libros electrónicos, registros contables y F22.

·       Nivel de dependencia de planillas manuales o procesos críticos no integrados.

·       Trazabilidad y respaldo digital de la información frente a eventuales fiscalizaciones.